Clínica de la UNAM atiende en el Aeropuerto capitalino necesidades de viajeros

Las personas que viajan al extranjero comúnmente padece afecciones de tipo dermatológicas, gastrointestinales y respiratorias, por lo que la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la Facultad...

Las personas que viajan al extranjero comúnmente padece afecciones de tipo dermatológicas, gastrointestinales y respiratorias, por lo que la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la Facultad de Medicina de la UNAM, cuenta con personal y capacidad de atender sus necesidades, aseguró el especialista Jorge Baruch Díaz Ramírez.

El responsable de esa instancia con sede en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, así como la Unidad de Atención Médica de Alta Especialidad, en la capital del país dijo que el lugar tiene la capacidad para la atención de lo que se requiere.

En un comunicado precisó que las afecciones de tipo dermatológico, incluyen picaduras de insectos que se complican con infecciones por rascarse o por no lavarse bien, le siguen las gastrointestinales y respiratorias.

Por ello, destacó la importancia de vacunarse antes de iniciar un travesía toda vez que a escala mundial, uno de cada 100 viajeros porta el virus de la influenza o está enfermo y es cuatro veces más probable que un viajero de negocios enferme, mientras que en Asia-Pacífico es común adquirir la fiebre tifoidea o salmonelosis, y para ello existe vacuna.

Consideró que antes de iniciar un periplo una persona puede tener ciertos padecimientos, y es factible que se presenten otros. Ante ello, subrayó, es necesario tener los debidos cuidados, cuando padece de hipertensión, diabetes, triglicéridos o una cirugía reciente, se debe tener en cuenta que actividades como bucear o escalar pueden predisponer a algunas complicaciones.

Díaz Ramírez recomendó a los viajeros para prevenir enfermedades adquiridas por picaduras, como dengue, malaria, zica o chikunguña, usar repelentes especializados, con concentraciones entre 20 y 30 por ciento del ingrediente activo llamado picaridina.

La Clínica de Atención Preventiva del Viajero y en la Unidad de Atención Médica de Alta Especialidad recomienda llevar un botiquín personalizado y se administran las vacunas obligatorias: para la fiebre amarilla en caso de destinos a Sudamérica o África, o la de hepatitis B para jóvenes que hacen viajes de placer o de “mochilazo”.

Mencionó que manejan más de 15 biológicos diferentes, se prescriben de acuerdo con la historia clínica de cada individuo y la clínica es un centro facultado para emitir certificados internacionales de vacunación, porque en fronteras sanitarias se pide presentar el llamado carnet amarillo.

En general, un botiquín para viaje (nacional o internacional) debe incluir un antiinflamatorio potente para dolor cabeza, golpes o caídas, medicamentos para fiebre e infecciones gastrointestinales, un antiséptico tópico o desinfectante de heridas con procicatrizantes, una venda de 10 centímetros de grosor que sirva para tobillo, muñeca o brazo.

También, gotas oftálmicas o lagrimas artificiales; si hay una travesía en barco, un medicamento contra el mareo; contra reflujo y gastritis, en caso de visitar sitios con alimentos muy condimentados; repelente de insectos y bloqueador solar.

Asimismo, recomendó a quienes viajan al exterior anotarse en el Sistema de Registro de Mexicanos en el Exterior a través de la Guía del Viajero de la Secretaría de Relaciones Exteriores para saber cuántos connacionales hay fuera de las fronteras y dónde están en caso de eventualidad social o natural.