A través de los pedos se pueden detectar enfermedades gastrointestinales

  • Investigadores de Australia han encontrado la manera de aprovechar estos gases.
  • El trabajo indica que el aire intestinal podría ser útil como un biomarcador.
  • Proponen obtener la información por el cultivo de heces o con sensores insertados en cápsulas ingeribles.
<p>He Gassen o Batalla de pedos es obra de un artista desconocido creada en el periodo Edo de Japón. </p>
He Gassen o Batalla de pedos es obra de un artista desconocido creada en el periodo Edo de Japón.
WIKIPEDIA

Durante la digestión de los alimentos, los microorganismos intestinales producen gases como subproducto de su metabolismo. Estas flatulencias suelen producir malestar y dolor. De momento, los métodos actuales no reflejan con exactitud la composición del aire que se encuentra en el intestino. Se sabe que las bacterias reductoras de sulfato producen sulfuro de hidrógeno, con olor a huevos podridos; mientras que las arqueas metanogénicas producen metano, que es un gas inodoro.

Un estudio del Instituto Real de Tecnología (RMIT) y el Hospital Alfred, ambos en Melbourne (Australia), afirma que los gases que se producen en nuestras tripas pueden contribuir a la aparición de enfermedades gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad inflamatoria intestinal y el cáncer de colon. El trabajo indica que el aire intestinal podría ser útil como biomarcador. Su medición precisa puede desvelar la contribución de la microbiota en el estado de salud gastrointestinal.

Estos métodos  para evaluar el intestino van a mejorar la eficiencia de la atención sanitariaPara medir los gases, los autores proponen dos nuevos tipos de sensores: sistemas de fermentación in vitro y dispositivos electrónicos con forma de píldora tragable. Ambos métodos, según los investigadores, son una manera económica de comprender el impacto de las flatulencias en la salud humana, y facilitar el desarrollo de nuevas terapias.

"Estas metodologías innovadoras para evaluar el intestino y diagnosticar enfermedades traerán grandes beneficios para la sociedad, al proporcionar dispositivos de diagnóstico que reduzcan los costes y mejoren la eficiencia de la atención sanitaria", explica Kourosh Kalantar-Zadeh, autor principal del estudio publicado en la revista Trends in Biotechnology.

Las dos tecnologías propuestas por los expertos necesitan superar dificultades para su aplicación, aunque resultan prometedoras. Para utilizar los sistemas de fermentación in vitro hace falta obtener muestras de heces y realizar cultivos de ellas en un ambiente húmedo libre de oxígeno, similar al del tracto gastrointestinal. El gas se recoge a partir de los cultivos y se analiza cuantitativamente para separar los diferentes tipos.

Por su parte, los sensores de gas en cápsulas ingeribles, una vez tragados, pueden obtener muestras de gases mientras se encuentran dentro del intestino. Estas ‘pastillas’ constan de una carcasa protectora, una membrana permeable a los gases, un sensor de gas, un microprocesador y transmisor inalámbrico para transferir los datos, y una pequeña batería.