Arely Gómez
Arely Gómez González, propuesta por el ejecutivo para encabezar la PGR. NOTIMEX / Nicolás Tavira

El presidente Enrique Peña Nieto enfrentaba críticas este martes por un posible conflicto de intereses en sus designaciones para procuradora general y para llenar una vacante en el máximo tribunal de justicia.

Las acusaciones provocaron impacto porque involucran dos cargos en un sistema de ejecución de la justicia que está considerado generalmente corrupto e ineficiente.Involucran dos cargos en un sistema de ejecución de la justicia que está considerado generalmente corrupto e ineficiente

Los críticos censuraron la designación de Arely Gómez para reemplazar a Jesús Murillo Karam como procuradora general debido a que es hermana del máximo ejecutivo de noticias de Televisa, Leopoldo Gómez.

Peña Nieto ha sido criticado por sus vínculos estrechos con ese imperio televisivo, incluso su casamiento con una de sus principales estrellas, la hoy primera dama Angélica Rivera. Rivera admitió el año pasado que ganó 10 millones de dólares de Televisa además de una casa el año en que se retiró.

Leopoldo Gómez negó el martes en una columna periodística que hubiese tenido influencia en la carrera de su hermana. Afirmó que los dos están unidos por la sangre pero que cada uno tiene su propia carrera.

Peña Nieto también suscitó críticas por postular al embajador ante Estados Unidos a una vacante en la Corte Suprema.

Los oponentes dicen que Eduardo Medina Mora realizó procesos deficientes durante su mandato como procurador general de 2006 a 2009, muchos de los cuales fueron revocados, a menudo debido a fallas de procedimiento, testigos no confiables o pruebas insuficientes.

Las fallas a la vista

Por ejemplo, bajo el mandato de Medina Mora los fiscales federales arrestaron a 12 alcaldes y 23 funcionarios en el estado de Michoacán en 2009 acusándolos de ayudar a una banda de narcos. Los 35 fueron absueltos y puestos en libertad. Y una purga de supuestos funcionarios federales corruptos también terminó con la absolución de los implicados o el levantamiento de los cargos.

Medina Mora justificó su actuación como procurador general en una presentación ante un comité del Senado que evalúa a los tres postulados a la vacante en la Corte Suprema.

"Ciertamente hay lecciones de las que hay que aprender", comentó Medina Mora sobre el uso que hacía su oficina de testigos secretos, que están habitualmente amparados por un programa federal de protección y cuyos nombres no quedan registrados en los procesos judiciales.