Murillo Karam se va a 'hacer casas' y deja abierto el caso de los 43 normalistas

  • Asumió las riendas de la PGR desde que Peña Nieto inició su mandato en el 2012.
  • Ha sido el centro de atención de una sociedad que, exige respuestas ante la desaparición de 43 normalistas.
  • También ha sido criticado por el caso Tlatlaya, donde soldados mataron a un grupo de narcotraficantes, que aparentemente ya se habían rendido.

Jesús Murillo Karam, recién nombrado como titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), asumió las riendas de la Procuraduría General de la República (PGR) desde el inicio de mandato de Peña Nieto, en el 2012.

Luego de informar sobre el avance de la investigación sobre los normalistas, la frase #YaMeCansé se volvió viral en las redes sociales Desde que la Fiscalía asumió la investigación de los hechos violentos del 26 de septiembre en Iguala, cuando desaparecieron los 43 estudiantes, Murillo estuvo en el centro de la atención de una sociedad que, conmocionada por el caso, exigía respuestas.

En los últimos meses ofreció varias ruedas de prensa para informar avances de la investigación y en una de ellas, en noviembre pasado, cuando llevaba poco más de media hora de responder preguntas saltó la frase "ya me cansé"y se retiró tras contestar una más.

En solo unos minutos, el gesto se convirtió en el tema más comentado de las redes sociales, que destacaron frases como #YaMeCansé "de los políticos inútiles y prepotentes", "de los partidos que sólo velan por sus intereses" o "de la corrupción e impunidad, en el descomunal cementerio que se llama México".

En su última comparecencia sobre el caso a finales de enero, Murillo dijo que tenía suficientes "pruebas científicas" para asegurar que los jóvenes fueron asesinados e incinerados por miembros del cártel de Guerreros Unidos.

Sin embargo, varias organizaciones expresaron sus dudas sobre esa versión, incluido el equipo de peritos argentinos que colaboran en la investigación a petición de los padres.

El saliente procurador también ha sido criticado por retrasos en la investigación en torno a las pruebas de que miembros del ejército mataron a la mayor parte de un grupo de narcotraficantes acorralados en una bodega en la localidad de San Pedro Limón, Tlatlaya, el 30 de junio de 2014 incluso después de que se hubieran rendido.

La investigación forense de la escena del tiroteo se retrasó más de dos meses y, cuando se realizó, el lugar ya había sido afectado al estar abierto al público. Les tomó casi tres meses presentar cargos contra siete soldados de la escala básica entre los que se incluye un teniente.