El exalcalde de Iguala desvió 66;000,000 de pesos de recursos federales que recibió en el 2013

  • Utilizó estos recursos para programas de manejo de imagen y remodelaciones de las oficinas del cabildo, entre otros proyectos.
  • También destinó importantes partidas económicas en una colonia donde hay fosas clandestinas utilizadas por los Guerreros Unidos.
  • La Auditoría Superior de la Federación descubrió evidentes irregularidades en las cuentas del exedil.

De acuerdo con reportes de la Cuenta Pública 2013, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) encontró que José Luis Abarca hizo mal uso de 66;000,000 que el gobierno federal le otorgó, utilizándolos para su beneficio personal.

Según publica Milenio, el exalcalde de Iguala utilizó estos recursos para programas de manejo de imagen y remodelaciones de las oficinas del cabildo, entre otros proyectos.Irónicamente, cerca del sitio donde se tiraban decenas de cuerpos, se construyó un parque para la comunidad.

Además, destinó parte del dinero en programas de estímulos a promotores y prestadores de servicio social de la colonia Lomas del Zapatero, donde se encuentra un cementerio clandestino utilizado por el grupo Guerreros Unidos, ahora vinculado al exedil y su esposa María de los Ángeles Pineda.

En terrenos de este sector, que ahora se sabe era uno de sus predilectos, se han encontrado decenas de fosas. Fue ahí donde su administración construyó un taller de organización social y seguridad comunitaria, que costó 51,000 pesos, y un taller de prevención de conductas antisociales y de riesgo, por un monto de 4,000 pesos.

Irónicamente, cerca del sitio donde se tiraban cuerpos sin vida, se construyó un parque para la comunidad.

Los auditores federales también encontraron que el 84 por ciento de los 77;000,000 de pesos de  fondos federales que le fueron transferidos por la federación a Abarca fueron o desviados o mal utilizados. Se trata de un daño a la cuenta pública de 66;000,000  de pesos.

Aunque había fondos dedicados al tema de la lucha contra la pobreza, Abarca decidió embellecer la ciudad con 37;000,000 de pesos.

También le inyectó recursos al basurero municipal de Metalpa, otro de los sitios favoritos para deshacerse de cuerpos, así como escenario de asesinatos del crimen organizado.