“Manon” hace grandes actores en la Compañía Nacional de Danza: Karl Brunett

La línea argumental que narra la puesta en escena “Manon”, una adaptación de la novela “L'Histoire du Chevalier des Grieux et”, de Manon Lescaut de Abate Prévost, escritor francés del Siglo XVIII, es...

La línea argumental que narra la puesta en escena “Manon”, una adaptación de la novela “L'Histoire du Chevalier des Grieux et”, de Manon Lescaut de Abate Prévost, escritor francés del Siglo XVIII, es muy válida en este momento de la humanidad porque aborda temas eternos, como el rol que tiene la mujer en la sociedad.

Así lo aseveró la víspera el coreógrafo británico Karl Brunett al comentar para Notimex que la Compañía Nacional de Danza (CND) está lista para ofrecer, en el Palacio de Bellas Artes, los sábados 17 y 24, domingos 18 y 25, y martes 20 y 22 de junio, breve temporada de esa historia que tuvo su primera representación escénica durante la centuria pasada.

El coreógrafo reconoció, asimismo, la envidiable habilidad de los bailarines de la CND para adueñarse de los papeles asignados a cada uno. “Hombres y mujeres se han dado a la tarea de decidir de manera personal cómo interpretar sus respectivos personajes y esa característica es la que ha mantenido vivo a este ballet, desde 1974 hasta hoy”, dijo.

Se trata, añadió, de un ballet de altísimo grado de complejidad en su ejecución, dificultad que reposa en la habilidad de los bailarines para no mostrar al público que se trata de una obra muy difícil de interpretar. Para eso, cada intérprete debe contar con una capacidad histriónica a toda prueba, para verse ligero, ágil, grácil, como si volara sobre el escenario.

Explicó que en ciertos cuadros coreográficos, los integrantes de la CND deben ser mucho más actores que bailarines sin que el espectador advierta el esfuerzo mayúsculo que están haciendo. “Los personajes femeninos, por ejemplo, tienen a su cargo muchos aspectos técnicos que deben desarrollar por ellos mismos, individualmente y en conjunto”, acotó.

“Manon” hace grandes actores de los integrantes de la Compañía Nacional de Danza, reconoció Karl Brunett, tras apuntar que este ballet encierra una historia tan completa que los habitantes de la Ciudad de México deben involucrarse y no dejarla pasar. “El público que asista se identificará con esta historia, por sus pasiones, personajes y circunstancias”.

Advirtió que espera de la CND un nivel técnico muy alto y reconoció que para eso hace acopio de todo el rigor y disciplina que es capaz de producir, para transmitirlo de manera puntual y personal a cada elemento de la compañía que de por sí, goza desde su origen de una amplia y merecida reputación, por su acendrado profesionalismo y enorme talento.

En la trama, dos jóvenes (una atractiva muchacha destinada al convento y un estudiante de teología, quien se enamora perdidamente de ella) huyen a París, donde la falta de dinero pone al descubierto sus auténticas formas de ser, lo que viene a comprobar que el dinero, o la carencia de éste, modifican la conducta de hombres y mujeres; eso no falla.

“Manon” es un mujer ambiciosa, quien sin importar las formas o los medios, aspira por encima de todo a los lujos más descabellados y a la comodidad insultante, hasta llegar a la traición y la prostitución, mientras “Des Grieux”, ingenuo y débil, cae sin darse cuenta en el juego y la violencia. “Esos valores morales y pasiones humanas dan vigencia al ballet”, concluyó.