Banxico advierte de que la caída en el precio del petróleo afectará a la recuperación económica

  • El crecimiento del Producto Interno Bruto potencial puede verse afectado por la caída en los precios del petróleo, admite la Junta del Banco de México.
  • Banxico destaca que la principal fuente de crecimiento ha sido el sector externo, impulsado principalmente por las exportaciones a Estados Unidos.
  • El ente prevé un gradual fortalecimiento de la economía en 2015.
Agustín Carstens, el gobernador del Banco de México.
Agustín Carstens, el gobernador del Banco de México.
Javier Lira / NOTIMEX

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) advierte que, a largo plazo, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) potencial puede verse afectado por la caída en los precios del petróleo y su impacto en los flujos de inversión extranjera al sector energético.

Banxico sin embargo, previó un gradual fortalecimiento de la economía durante 2015, como resultado de un entorno externo favorable, y consideró viable lograr la meta de inflación de 3.0%.

En las minutas de la pasada reunión de la Junta de Gobierno, el banco central señala que sus integrantes coincidieron en que la actividad económica en México parece haber mostrado una moderada recuperación en el cuarto trimestre de 2014.

La principal fuente de crecimiento ha sido el sector externo, impulsado principalmente por las exportaciones a Estados Unidos  Destaca que la principal fuente de crecimiento ha sido el sector externo, impulsado principalmente por las exportaciones a Estados Unidos y a que la inversión privada también ha mostrado un mayor dinamismo.

Considera que persisten condiciones de holgura en el mercado laboral y en la economía en general, por lo que se descartan presiones generalizadas y sostenidas de demanda agregada sobre los precios.

Prevé un gradual fortalecimiento de la economía en 2015, como resultado de un entorno externo favorable y que la recuperación del empleo, la mejoría de la confianza y las mayores remesas del exterior, entre otros factores, estimularían el crecimiento de la demanda privada, reforzado por el inicio de proyectos derivados de la reforma energética.

El instituto central expone que se cumplió la previsión de que los choques que afectaron a la inflación en 2014 serían de carácter temporal y que al inicio de 2015, ésta registraría una disminución sustancial.

Refiere que la inflación disminuyó de un máximo de 4.30% en octubre pasado a 3.08% en la primera quincena de enero de este año y que la inflación subyacente disminuyó de 3.32 a 2.43% en igual periodo.

Entre los factores que apoyaron esta disminución, destaca el desvanecimiento del efecto de los cambios impositivos que entraron en vigor a principios del año pasado, los menores aumentos en precios de gasolinas y otros energéticos, así como las bajas en servicios de telecomunicaciones.

Menciona que la importante disminución de la inflación, junto con el hecho de que sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazos se hayan mantenido bien ancladas, sugiere que el proceso de formación de precios no se vio contaminado por el incremento transitorio de la inflación en 2014 ni por la depreciación de la moneda nacional.

Ante los factores que apoyan la reducción de la inflación a partir de la primera quincena de enero de 2015, abunda, se refrenda la previsión de que la inflación general alcance 3.0% hacia mediados de 2015 y que cierre el año ligeramente por debajo de dicho nivel.

En cuanto a los pronósticos de inflación subyacente, anticipa que se ubique por debajo de 3.0% durante casi todo el año.

Reconoce que la posibilidad de que el tipo de cambio permanezca en los niveles actuales por un periodo prolongado, incluso registre depreciaciones adicionales, representa un riesgo para la inflación.

Asegura que los mercados financieros de México fueron afectados por la volatilidad financiera internacional, al igual que en otras economías emergentes.

Señala que la depreciación del peso se debió a las caídas en el precio del petróleo, evolución que ha reflejado, en parte, preocupaciones sobre las implicaciones fiscales y sobre la cuenta corriente de la caída en los precios del petróleo.

Tras subrayar la importancia de un ajuste fiscal, considera la necesidad de adecuar las finanzas públicas a la realidad, a fin de contar con un mayor margen de maniobra para hacer frente a entornos externo e interno más complicados de lo previsto hasta hace poco.