Unicornios mexicanos endulzan y cuidan la figura de los capitalinos

Con una galleta de unicornio, polvos de colores y pequeñas perlitas comestibles color rosa, la Poni Malteada de la Heladería Escandón ofrece una opción cien por ciento mexicana, para adentrarse en el...

Con una galleta de unicornio, polvos de colores y pequeñas perlitas comestibles color rosa, la Poni Malteada de la Heladería Escandón ofrece una opción cien por ciento mexicana, para adentrarse en el mundo de la magia y el furor que recientemente han causados estos animales mitológicos.

Desde 2015, cuando se fundó la tienda por un par de hermanas que buscaban una propuesta diferente y divertida, esta bebida, así como otras con temas lúdicos, se ha vuelto parte de la vida de la colonia Escandón de la Ciudad de México.

Cuenta con una variedad de al menos 20 helados artesanales cuyos sabores son tan extraños como los unicornios. Así, existen sabores como lavanda con vainilla, jamaica con mezcal o con tamarindo, mazapán y churros con chocolate, aunque la oferta consiste en alrededor de 70 sabores que cambian constantemente.

Además de una línea de helados balsámicos elaborados a base de plantas y flores, así como los clásicos de vainilla, fresa y chocolate, veganos hechos con leche de soya o coco, bajos en azúcar, así como frutales, o de Whisky y Mezcal, por mencionar algunos.

Los comensales pueden elegir entre disfrutar un helado artesanal, o bien, seleccionar alguno de los sabores para diseñar sus propias bebidas, como la Oso Malteada cuya disponibilidad es solo los fines de semana, así como Gato Malteada, decorada con galleta en forma de gato y pequeños bombones dorados, la Mini Bomb, Bebé de Luz y Power Malteada.

La propietaria explicó que también se pueden elegir opciones veganas, o bien, endulzadas con stevia, una vez seleccionado el sabor, se pueden considerar diversos tipos de leche y entre 12 y 14 toppings, lo que deriva en diversas posibilidades, sabores e incluso el cuidado del contenido calórico.

Refirió que para el caso de la Poni Malteada, que tiene una versión dorada, y cuya preparación consta de menos de 300 calorías, se puede modificar al gusto de los visitantes hasta lograr una importante reducción de contenido energético, “el cliente es quien decide”, dijo Castañeda.

El establecimiento, que debido a la demanda pasó de ser un pequeño local con al menos tres mesas a un lugar más grande, tiene en sus paredes dibujos de unicornios elaboradas por los visitantes.

De esta forma, mientras disfrutan de helados y malteadas cien por ciento mexicanas, los clientes se arman con crayones y papeles de colores para dejar un recuerdo de su visita al lugar.

Castañeda detalló que los insumos para preparar los helados artesanales son adquiridos en mercados como el de Sonora o el de Jamaica de la capital, lo que refrenda el compromiso de la firma por impulsar lo Hecho en México.

Así, abundó que alrededor de 90 por ciento de los insumos de la heladería es mexicano, aunado a que los conos, cremas batidas y galletas se elaboran en el establecimiento.