El Papa Francisco oficiará una misa en El Cairo antes de partir al Vaticano

Miles de católicos egipcios, algunos con banderas del Vaticano, se reúnen este sábado en un estadio de El Cairo, donde el Papa Francisco oficiará una misa, en medio de fuertes medidas de seguridad...

Miles de católicos egipcios, algunos con banderas del Vaticano, se reúnen este sábado en un estadio de El Cairo, donde el Papa Francisco oficiará una misa, en medio de fuertes medidas de seguridad.

Una multitud de peregrinos salieron de autobuses en el estadio en las primeras horas de la mañana, deseosos de ver al pontífice por primera vez.

El Papa Francisco, quien celebrará la misa para la pequeña comunidad católica de Egipto, se reunirá este sábado con sacerdotes y seminaristas antes de regresar a Roma.

Informes de medios locales señalaron que se espera a por lo menos 25 mil personas en la misa del sábado en El Cairo, en el segundo día del viaje de dos días de Francisco al país más poblado del mundo árabe

Francisco instó ayer a los líderes musulmanes de Egipto a enseñar el rechazo de la violencia en nombre de Dios durante la delicada visita que se produjo luego de la muerte de decenas de católicos coptos en un ataque reivindicado por el Estado Islámico.

El Papa tuvo ayer su principal evento al visitar la universidad de Al-Azhar de El Cairo, el venerado y milenario centro de enseñanza del Islam sunita que entrena clérigos y académicos de todo el mundo. También se reunió con el presidente Abdel-Fattah el-Sissi.

"Estoy muy feliz de estar viendo al Papa", dijo Siham Ghali poco después del amanecer y añadio: "Es un gran honor para mí y para todos los egipcios."

Cerca de allí, Jihan John dijo que estaba encantada de asistir a una misa oficiada por un Papa católico por segunda vez después de ver el ex Papa Juan Pablo II cuando visitó Egipto en el año 2000.

Policías y guardias republicanos, desplegadas en gran número, comprueban los coches y autobuses fuera del estadio, mientras los helicópteros sobrevuelan la zona

A 20 días de los ataques contra la comunidad cristiana copta en el norte de Egipto que causaron 46 muertos y que fueron reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), el Papa repitió su llamamiento en contra del comercio de armas.

Francisco sostuvo que para prevenir los conflictos y construir la paz hay que eliminar las situaciones de "pobreza y explotación, donde más fácilmente actúan los extremismos, y bloquear los flujos de dinero y de armas hacia quienes fomentan la violencia".

Del mismo modo, el Papa Francisco criticó a los "populismos demagogos" que impiden "consolidar la paz y la estabilidad" y dijo que "ninguna incitación a la violencia garantizará la paz".

"Se asiste con desconcierto al hecho de que por una parte hay un alejamiento de la realidad de los pueblos en nombre de objetivos que no miran a nadie claramente; por otra, surgen populismo demagogos que no ayudan a consolidar la paz y la estabilidad", dijo el pontífice.

Además aludió a los peligros que puede suponer para la religión su cercanía al poder político: "existe el riesgo de que la religión quede absorbida por la gestión de los asuntos temporales y sea tentada por la seducción de los poderes mundanos que en realidad la instrumentalizan"

El viernes, en el primer día de su visita, Francisco se reunió tanto con el papa Teodoro II y como con el gran imán y en uno de sus discursos criticó los "populismos demagógicos" que, según él, no ayudan "a consolidar la paz y la estabilidad".

El líder espiritual de los mil 300 millones de católicos del mundo dirigirá el sábado una misa en las afueras de El Cairo para la pequeña comunidad católica local, de 272 mil fieles.

En un estadio con 30 mil plazas se expresarán también todos los ritos católicos orientales que hay en el país: coptos, armenios, los cristianos maronitas y melquitas.

La liturgia se desarrollará en árabe y en latín.

Jorge Bergoglio tiene previsto dejar Egipto en la tarde, tras cumplir un programa lleno de actividades en su corta visita de 27 horas, marcada por los visibles refuerzos de la seguridad.

Los cristianos, que representan alrededor del 10 por ciento de la población de 92 millones de Egipto, siempre se han quejado de la marginación en el país de mayoría musulmana.