Entre juegos, piñatas y juguetes festejan Día del Niño en San José Tlaola, Puebla

En la Sierra Norte de Puebla, a poco más de 35 kilómetros de Huauchinango, está enclavada la comunidad de San José, en el municipio de Tlaola, donde con juegos, piñatas, concursos infantiles y...

En la Sierra Norte de Puebla, a poco más de 35 kilómetros de Huauchinango, está enclavada la comunidad de San José, en el municipio de Tlaola, donde con juegos, piñatas, concursos infantiles y juguetes festejaron el Día del Niño, que se conmemora el 30 de abril.

Este festejo fue organizado por los líderes y promotores del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), que llevan educación a las zonas reconocidas como de alta y muy alta marginación.

El Conafe lleva a todo el país programas educativos comunitarios a niños de preescolar, primaria y secundaria, que en esta zona hablan, además del español, náhuatl, otomí y totonaca, y ofrece educación inicial no escolarizada a menores de cuatro años.

Este consejo cubre los servicios educativos de la República Mexicana para mil 774 municipios con 24 mil 167 localidades, que representan a 324 mil 896 niños y jóvenes, de los tres a los 16 años de edad, de los cuales 168 mil 089 están en preescolar, 112 mil 453 en primaria y 44 mil 354 en secundaria.

Las 150 familias que habitan en San José Tlaola, producen para autoconsumo y venta local chile, café, maíz y plátano, no tienen escuelas cercanas, y si decidieran llevar a los niños a la escuela tendrían que caminar cientos de kilómetros.

Por esa razó el Conafe les proporciona la oportunidad de que estudien la educación básica, pero también apoya a las madres de familias embarazadas y con hijos menores de cuatro años con adiestramiento de educación inicial.

El coordinador estatal de Educación Inicial del Conafe, Jassiel González López, informó que con el programa se atiende a más de 40 mil padres de familia de los 217 municipios de la entidad; y tiene como objetivo el mejoramiento de las prácticas de crianza en las familias que tienen niños menores de cuatro años.

El miércoles 26 de abril, en un día muy caluroso, en el que el termómetro registró 34 grados centígrados, con una percepción de más de 40 grados, se realizaron juegos y cantos; se presentó una obras de teatro y se rompieron piñatas para festejar el Día del Niño, también hubo comida, refrescos, y aguas frescas de jamaica y mamey.

Casi a las 12 del día inició el festejo con poco más de 60 niños de ésta y otras comunidades cercanas, había desde bebés de brazos hasta jóvenes de 14 y 15 años de edad, felices participaron en los juegos y rompieron las piñatas llenas de dulces y juguetes.

Los pobladores de San José cuentan con luz eléctrica, pero el agua que beben proviene de los manantiales que los rodean, y para este 30 de abril, el deseo común de los niños de nueve años es que les regalen una pelota, mientras que los jóvenes de 15 años, que están por concluir la secundaria, es irse y tener mucho dinero.

Enrique Valdez Islas, de nueve años de edad, cursa el cuarto de primaria y dice que le gusta “harto” la escuela, quiere ser cocinero, y de hecho ha aprendido hacer sincronizadas y un sanwich, pero su mayor hazaña ha sido preparar un perro caliente: “Hotdog”.

A él le gusta jugar a los soldados y piratas y nos contó que en la vida real no ha visto soldados, pero cuando juega se los imagina. Y si no puede ser cocinero será un “perrero”, pero no veterinario, sino que si encuentra un perro y no tiene dueño le buscaría uno, o cantante, para lo cual quiere tener grandes bocinas para llevar música y tener dinero y grabar su disco.

En cambio, Nora Hernández, de tercero de primaria quiere ser doctora; mientras que Javier Hernández García, de 12 años, que cursa el primero de secundaria, lo que más le gusta son las ciencias naturales, pero cuando sea grande se va a ir de soldado porque su tío le dijo que era lo más divertido y se lo va a llevar.

Para el Día del Niño le gustaría que le regalaran una pelota e ir a la playa de vacaciones, y Venancio Garrido, de 20 años de edad, es uno de los líderes que enseñan dentro de este programa del Conafe. Él solo estudio la primaria en la comunidad, y ahora que terminó el bachillerato lucha por entrar a la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) a estudiar comunicaciones.

La coordinadora de Educación Inicial del Conafe de la Región 2 de Huauchinango, Puebla, María de los Ángeles Gómez Vargas, dijo que desde hace 16 años lleva educación a estas comunidades, y que este programa se lleva en Puebla desde hace unos 40 años.

Ella coordina una de las 20 regiones que hay en la entidad en el programa de educación inicial; tiene 155 comunidades a su cargo que se encuentran en cinco municipios, y para desarrollar esta labor tiene una cadena operativa de 178 personas.

Señaló que el objetivo más importante de la educación inicial no escolarizada es incidir en los padres de familia para transformar sus vidas y la de los niños menores de cuatro años a través de enseñar práctica de crianza.

Un logró que destacó es convencer a los padres varones a participar, pues ellos son muy renuentes, ya que consideran que la mujer es la única que tiene la obligación de hacerse cargo de los hijos y de la casa.

Finalmente, destacó que la ventaja de la educación inicial es que los niños llegan al preescolar con habilidades más desarrolladas, es decir, ya no lloran cuando se quedan en la escuela, avisan para ir al baño, entre otras actividades que sirven para que se adapten y sigan con los estudios de preescolar.