Disertan especialistas en torno a anillo con diamante en el MUAC

En medio de una discusión se realizó la mesa de debate en torno a la obra de Jill Magid que consiste en un anillo con un diamante hecho con las cenizas del arquitecto Luis Barragán, en la que...

En medio de una discusión se realizó la mesa de debate en torno a la obra de Jill Magid que consiste en un anillo con un diamante hecho con las cenizas del arquitecto Luis Barragán, en la que intervinieron el curador y la artista, así como un coleccionista y un investigador, en el Auditorio del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC).

Con motivo de la exposición “Una carta siempre llega a su destino. Los archivos Barragán” que se inaugura hoy, se llevó a cabo la primera mesa, de cuatro que se realizarán en el espacio museístico del Centro Cultural Universitario, sobre la polémica pieza que consiste en un anillo con un diamante hecho con una cuarta parte de las cenizas del arquitecto mexicano Luis Barragán (1902-1988).

Durante su intervención, la estadounidense Jill Magid afirmó: “Soy una artista” y explicó que el trabajo de un artista es hacer preguntas, que precisamente hace cuando explora, busca o pregunta, y a través de su labor eso es lo que hace, y que se encuentra muy feliz de exhibir su obra en el recinto universitario.

Refirió que a partir de su visita a la casa de Luis Barragán se enamoró del trabajo del arquitecto y se dio este proyecto, por lo que entendió y conoció las condiciones del estatus actual de los archivos personales que están en la casa y los archivos profesionales en la Fundación Barragán en Suiza.

“En cuanto al anillo que se ha convertido en algo tan controversial, que contiene un diamante, es una colaboración que hice con la familia Barragán y el proceso de construir esta pieza va a través del proceso legal y mediante las relaciones que se establecen para atender cómo hacer este anillo y formalizarlo artísticamente”, expresó Magid ante los aplausos de algunas personas en el Auditorio.

Uno de los ponentes en la mesa, el coleccionista César Cervantes Tezcucano, dijo que desde que se enteró de ese proyecto y a pesar de que tenía contacto con la artista ya que alguna vez hasta comió en su casa de ella, le escribió a Magid para decirle que no participaría ni apoyaría una propuesta como la que ella planteaba.

“Eso está por escrito, en ese momento y poco antes fue cuando hablé con varias personas para alertar una posible situación que parecía totalmente increíble, y a mí me preguntaban muchas veces, sabes algo, sé lo que sabía, pero no creo que suceda, me parecía y me sigue pareciendo inconcebible que lo haya logrado, porque es una audacia brutal de Jill, sin duda, lo es”, expresó el coleccionista.

Otro de los ponentes, Enrique X de Anda, investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, comentó primero que hay una relación muy difícil entre la cultura estadounidense y la mexicana.

“De pronto enterarse de toda esta mecánica sí provocó una irritación porque usted (Jill) tocó un símbolo cultural muy importante en México, lo desarmó, lo hizo con complicidades y eso no gustó para nada, al menos a un grupo de personas que ahora están presentes, y no he escuchado muchas opiniones a favor de su proyecto”, apuntó.

En presencia de Cuauhtémoc Medina, curador en jefe del MUAC, el investigador señaló: “Lo que puedo decir es que tocó un símbolo cultural mexicano muy importante, pero además se involucró con un símbolo internacional, los restos que tocó son los restos de un personaje que hizo una obra que es Patrimonio Cultural de la Humanidad”.

Al retomar la palabra, la artista respondió que no se va a la relación personal, por el contrario, “me voy apegar a la obra, tengo mucho respeto por el legado y la obra de Luis Barragán y trato de comprender lo más posible al respecto, por eso en el proyecto me baso en la ley y fui tan sensible como respetuosa como pude haber sido, no lo hice sola”.

Asimismo, dijo que la familia solicitó las cenizas, después “me las entregó para que se hiciera el anillo y aclaró que no es destrucción de las cenizas, es una celebración de la vida de Luis Barragán, es una recreación del legado que nos dejó”.

Puntualizó que el anillo nunca estuvo a la venta y nunca va a lucrar con esa pieza y cualquier cosa que obtuvo para hacer el anillo directamente se fue para la fabricación estética y preciosa y para mantener los altos estándares que tiene como artista.