Boris Yeltsin quería derruir el mausoleo de Lenin

El líder soviético Vladimir Lenín continúa generando polémica en Rusia, donde ahora se ha dado a conocer que su mausoleo, en la emblemática Plaza Roja de Moscú, estuvo a punto de ser destruído.La...

El líder soviético Vladimir Lenín continúa generando polémica en Rusia, donde ahora se ha dado a conocer que su mausoleo, en la emblemática Plaza Roja de Moscú, estuvo a punto de ser destruído.

La orden partió de Boris Yeltsin, presidente ruso de 1990 a 1999, y quien falleció hace una década, el 23 de abril de 2007, cuando tenía 76 años de edad.

Era 1998 y como ministro de Asuntos Interiores ruso se desempeñaba Sergey Stepashin, quien fue informado de la instrucción por el propio mandatario y quien también lo convenció de no derruir el mausoleo.

Como ministro de Asuntos Interiores, tocaba a Stepashin conservar el orden público durante los trabajos de demolición, le dijo el mandatario.

Le respondí que no podía contradecir la orden del comandante en jefe, pero le advertí que tampoco podía garantizar su cumplimiento, pues esa decisión inclusive ponía en riesgo los cargos de ambos, recordó el exfuncionario.

Agregó que de acuerdo los mandamientos cristianos, el cuerpo del padre de la Revolución de Octubre no debería de estar en exhibición. Es un pecado, afirmó en entrevista con la revista de historia "Istorik".

Pero aún no es tiempo de remover el mausoleo, indicó Stepashin a Yeltsin, quien a regañadientes aceptó la opinión de su subordinado, señaló a la revista especializada citada por RT news.

Lenin, quien nació en 1870 y murió en 1924, dirigió la Revolución de Octubre en 1917, que demolió el imperio zarista y erigió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

A su muerte el Partido Comunista decidió embalsamar su cadáver a fin de exhibirlo en un mausoleo construído específicamente y que fue inaugurado en 1930.

En la parte superior de la construcción, una tribuna era ocupada por la dirigencia soviética para presenciar los desfiles en la Plaza Roja.

El embalsamamiento fue apoyado por José Stalin, para que todo mundo pudiera despedirse del líder, pero criticado por León Trotski, quien dijo que ese tratamiento "santificaba" al líder bolchevique.

El mausoleo con el cuerpo embalsamado de Lenin se convirtió en un sitio de peregrinaje en la URSS al cual acudían delegados de otros países afínes al sistema soviético.

Una vez el año los restos de Lenin se sumergen en un líquido especial de conservación, el cual ha hecho que a pesar de que solo queda una cuarta parte del cadáver, a la vista se vea en buen estado.

De acuerdo al sitio ruso informativo RBTH, en 2016 el gobierno ruso actual gastó 199 mil 754 dólares en "trabajos médicos y biológicos para la conservación de la imagen de Lenin en vida".

El mausoleo está abierto al público martes, miércoles, jueves y sábado, de 10:00 a 13:00 horas, y no se permite el ingreso con cámaras fotográficas ni teléfonos celulares.

La permanencia en la Plaza Roja del cuerpo embalsamado de Lenin mantiene una polémica permanente. Un sondeo hecho del 31 de marzo al 3 de abril pasados, mostró que para 58 por ciento de encuestados los restos deben de retirarse y recibir un entierro adecuado, pero cerca del Kremlin.

Empero, la mayoría de las mil 600 personas interrogadas en 137 ciudades rusas, opinó que el mausoleo debe de permanecer tal y como se encuentra a la fecha, indicó el trabajo hecho por el Lavada Center.

En el mismo sondeo 26 por ciento aseguró que Lenin será recordado por la gente aunque no se siga su camino. Otro 23 por ciento dijo que guió a la URSS al progreso y la igualdad.

Además, 21 por ciento indicó que las ideas del líder revolucionario fueron distorsionadas por sus seguidores.