En ocho años México invirtió 52 mmdp en estímulos a la innovación

En los últimos ocho años México invirtió 52 mil millones de pesos en estímulos a la innovación en beneficio de 6 mil empresas, a fin de incentivar la participación privada en la generación de...

En los últimos ocho años México invirtió 52 mil millones de pesos en estímulos a la innovación en beneficio de 6 mil empresas, a fin de incentivar la participación privada en la generación de conocimiento y tecnología.

Así lo afirmó el director adjunto de Desarrollo Tecnológico e Innovación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), José Antonio Lazcano Ponce, quien aclaró que de los 52 mil millones de pesos, el 48 por ciento fue inversión pública y el 52, privada.

De esa inversión pública, el 55 por ciento se destinó directamente a las universidades y centros públicos de investigación, vinculados con el sector productivo para detonar proyectos importantes y de impacto directo.

Además, refirió que el próximo 31 de mayo cerrará la convocatoria para estímulos fiscales, la cual cuenta con un monto de mil 500 millones de pesos para generar créditos fiscales para las empresas que invirtieron en desarrollo de tecnología e investigación.

En visita por Zacatecas para asistir a la inauguración del 29 Congreso Nacional de la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (ADIAT) 2017, el funcionario federal señaló que esa acción permitió incrementar la generación de tecnología y conocimiento en el país.

Derivado de las medidas aplicadas por el gobierno federal, subrayó que en los dos últimos años México avanzó 10 lugares en el indicador internacional referente a competitividad e innovación, al ubicarse ahora en el sitio 57 de una lista de 141 países.

Aunque reconoció que esa posición no es suficiente, señaló que se dan pasados, pues hace dos años esta 10 posiciones más abajo.

Lazcano Ponce indicó que el país continuará trabajando para mejorar los índices y generar tecnología, conocimiento e investigación que produzcan riqueza.

En ese sentido, resaltó que “todas aquellas economías que generan conocimiento importante pero no lo llevan al mercado para generar riqueza dejan inconcluso el círculo virtuoso”, provocando que los países desarrollados tomen más ventaja.