Unión Europea inicia procedimiento de infracción contra Hungría

La Comisión Europea (CE) inició hoy un procedimiento de infracción contra Hungría por el proyecto de ley que amenaza el funcionamiento de la Universidad Centroeuropea, fundada en Budapest por el...

La Comisión Europea (CE) inició hoy un procedimiento de infracción contra Hungría por el proyecto de ley que amenaza el funcionamiento de la Universidad Centroeuropea, fundada en Budapest por el magnate estadunidense de origen húngaro George Soros.

La decisión fue anunciada tres horas antes de que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, compareciera ante el Parlamento Europeo (PE) para participar en un debate sobre las controvertidas reformas legislativas que promueve en su país.

"Con base en una evaluación jurídica en profundidad de la ley húngara de educación superior, la CE concluyó que no es compatible con las libertades fundamentales del mercado interior", explicó el vicepresidente primero de la CE, Frans Timmermans, a los diputados europeos.

El comisario citó precisamente los derechos de libre prestación de servicios y de establecimiento, de libertad académica, el derecho a la educación y la libertad de dirigir una empresa, incluidos en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (UE).

La ley, que obliga a las universidades extranjeras que operen en Hungría a contar con una sede central en su país de origen, también infringe “las obligaciones jurídicas de la UE en el marco del derecho comercial internacional”, afirmó Timmermans.

Como primer paso en el procedimiento de infracción, la Comisión Europea envió una carta a Orbán externando sus preocupaciones.

El gobierno húngaro tiene un plazo de un mes para responder a la misiva o de lo contrario, la CE podría llevar el caso al Tribunal de Justicia de la UE y establecer sanciones financieras.

"Si nuestras preocupaciones continúan sin respuesta, tomaremos una acción", amenazó Timmermans.

El comisario también criticó la iniciativa “¡Detengamos Bruselas!”, impulsada por Orbán, que consiste en una lista de seis preguntas enviada a los hogares húngaros cuestionando si el gobierno debería o no implementar medidas acordadas por la UE pese a su desacuerdo, como la acogida de refugiados.

"La consulta se basa en diversas afirmaciones y alegaciones factualmente incorrectas o altamente engañosas", aseveró, antes de contestar uno a uno los puntos del cuestionario.

Entre ellos, la afirmación de que la Comisión Europea estaría atacando las medidas adoptadas por Budapest para crear empleos.

"Por el contrario, la UE apoya en gran medida la creación de empleo en Hungría. Ha proporcionado, por ejemplo, más de 21 mil millones de euros a Hungría para apoyar el crecimiento y el empleo a través de la política regional en el periodo 2007-2013", dijo Timmermans.

Según el comisario, las autoridades húngaras han informado de que ello “ha contribuido a crear más de 150 mil puestos de trabajo” en el país.

"El dinero dado por la CE a Hungría no es un regalo", contestó Orbán, señalando que los fondos son parte de la política de cohesión de la UE, financiada por las contribuciones nacionales.

El primer ministro aseguró que su gobierno y su país “están comprometidos con el proyecto europeo”, aunque “descontentos con el funcionamiento de la UE actualmente”.

"Tenemos una posición clara. No queremos determinadas cosas y creemos que los tratados no pueden imponer ciertas medidas", dijo.