Un libro no sólo debe ser bonito, sino abrir ventanas al mundo: SM

Impulsar el hábito de la lectura como un requisito indispensable para tener un país de lectores, que sea capaz de tomar mejores decisiones en la vida diaria, es uno de los objetivos centrales de...

Impulsar el hábito de la lectura como un requisito indispensable para tener un país de lectores, que sea capaz de tomar mejores decisiones en la vida diaria, es uno de los objetivos centrales de Editorial SM, aseguró Irma Ibarra Bolaños, gerente de Literatura infantil y juvenil de esa casa editora.

Y es que más allá de su objetivo de vender libros, les preocupa que su actividad cumpla un papel relevante en el desarrollo del país, aseguró durante una entrevista en la que aseguró que la literatura infantil que se hace en México está entre las mejores del mundo.

En la charla con Notimex, Bolaños habló del compromiso de ese sello por consolidar una oferta sustantiva, que coadyuve a formar lectores desde las edades más tempranas hasta los ya casi adultos.

En ese sentido, expuso, al día de hoy cuentan con un catálogo de más de 300 referencias, reunidas en los más de 20 años que tienen en el mercado mexicano.

Con casi 80 años en el mercado iberoamericano, dijo, “queremos pensar que sabemos lo que hacemos”, por eso analizamos muy bien lo que publicamos, pues más que un buen regalo de fechas especiales como Navidad, cumpleaños o Día del Niño, “los libros deben ser ventanas al mundo, que les proporcionen a los pequeños las herramientas necesarias para su vida y les abran nuevos mundos”.

De acuerdo con la gerente, su tarea es que el texto que publique la marca sea uno en el cual se vean reflejados los lectores, para que les permitan nombrar experiencias para las que antes no tenían palabras, porque la lectura, subrayó, les debe dar herramientas para conocerse y conocer otras realidades.

Sobre su oferta infantil, que aseguró debe ser original, honesta y respetuosa del lector, destacó que procuran tener diferentes temáticas y géneros, porque saben que no a todos les gusta lo mismo, “casi siempre pensamos en literatura, pero hay chicos muy ávidos de textos informativos y hay que cuidar la oferta para atender a todos los perfiles”.

Además, dijo, tratan de cubrir todas las franjas de edad, desde bebés hasta casi adultos, categoría en la que, recordó, tienen buenos long-sellers, como “Donde habitan los ángeles”, que le gusta a todo mundo, como son los buenos libros, que no tiene destinatario particular porque son capaces de enganchar a cualquier persona.

Agregó que en esa búsqueda de tener lo mejor, no se limitan a la producción local; abarcan a grandes autores de literatura infantil, premios internacionales, hacen búsqueda de derechos, viendo qué se está leyendo en el mundo y qué es lo que los chicos quieren, también procuran tener buenas importaciones que enriquezcan el catálogo.

Por otra parte, sobre cómo los ha afectado o beneficiado la modernidad tecnológica, Bolaño acotó que prácticamente los ha expandido, “porque, en realidad, el proceso es el mismo, llegamos en diferentes formatos y en una experiencia de usuario diferente pero el fin es el mismo, llegar al lector y cada vez a un número mayor”.

En ese sentido, destacó, como aquí no se cuenta con tantas librerías como podría ser en Argentina o España, aquí ha beneficiado lo digital porque se puede llegar a más lugares y, en cierta medida, a un costo quizá más bajo.

Lo que es un hecho, continuó, es que no a todo mundo le gusta leer en digital y eso que vaticinaban hace un par de años, de que el libro impreso iba a sucumbir, resultó una falacia. Hay lectores que leen en digital sí, pero muchos de ellos también quieren tener el libro físico, aseguró.

Sobre cuáles son esas actividades con las que llaman a fomentar la lectura, recordó que están mucho en escuelas; todos sus libros tienen recursos didácticos y los acompañan con tips para explotarlos al máximo y que se les saque todo el jugo posible.

La Fundación SM, expuso, tiene por ejemplo los premios Gran angular y Barco de vapor, que premian a nuevos escritores, porque, sostuvo, “consideran que mientras más y mejores plumas tengamos, llegaremos a más chicos”.

También tienen una importante presencia en ferias como la FIL de Guadalajara o la FILIJ, y pensando en su destinatario como alguien inquieto que no le gusta sentarse a escuchar a un señor que le cuente porqué escribió el libro, favorecen el contacto con el autor, organizan talleres y actividades de lectura en las librerías, para dar a conocer de manera amigable sus novedades y su fondo activo.

Sobre los autores más “taquilleros” de esta casa editora, dijo que son los mexicanos por la cercanía que pueden tener con los jóvenes, por ejemplo, mencionó a Bernardo Pérez, Premio Gran angular, y a Erika Zepeda, la ganadora este año del Barco de vapor.

También tienen en su catálogo a Francisco Hinojosa, Toño y Javier Malpica, Ana Romero, y muchos otros que se prestan mucho para acercarse a sus lectores, y ese contacto es muy significativo para el niño que se está formando, y para el autor que se está retroalimentando.

“Creo que hoy día la literatura infantil que se hace en México está entre las mejores del mundo, lo vemos porque cada vez hay más mexicanos contendiendo por premios iberoamericanos, que reconocen una trayectoria sostenida”, aseguró.

Finalmente, Bolaños llamó a chicos y grandes a acercarse al catálogo SM donde podrán encontrar una serie de interesantes propuestas, desde materiales didácticos hasta de divulgación, pero también literatura como “¿Quién necesita amigos?”, para los chicos a partir de los seis años.

Otros títulos en este rango de edad son: “El jardín de Timo”, “Marcelo Pepino Martillo”, “Instrucciones para convertirse en pirata” o “La noche de los Batracios”.

Para niños un poco mayores tienen libros que advierten sobre los riesgos de las redes sociales, “Latidos”, sobre el amor a distancia; o “Ctrl + Alt+ Escape”, que versa en torno a las nuevas tecnologías, concluyó.