Garciadiego buscará que Capilla Alfonsina siga siendo una casa abierta

La Capilla Alfonsina “continuará siendo una casa abierta como en los tiempos de Alfonso Reyes”, aseguró el nuevo titular del recinto, el investigador e historiador Javier Garciadiego, al afirmar que...

La Capilla Alfonsina “continuará siendo una casa abierta como en los tiempos de Alfonso Reyes”, aseguró el nuevo titular del recinto, el investigador e historiador Javier Garciadiego, al afirmar que se trata de “un sitio histórico y faro de la literatura mexicana". 

Tras recibir la tutela de la casa que albergó al escritor Alfonso Reyes (1889-1959) durante 20 años, Garciadiego refirió que la capilla es un sitio histórico en donde los jóvenes y escritores consagrados acudían para pedir consejos y ayuda del autor.

Durante su intervención recordó también que Carlos Fuentes decía que aprendió literatura en las rodillas de Alfonso Reyes y, literalmente así fue, ya que el padre de Fuentes era amigo de don Alfonso y hay fotografías de Carlos siendo cargado por don Alfonso.

La Capilla Alfonsina fue nombrada así por el escritor español Enrique Díez-Canedo, quien sugirió el nombre porque ahí vivía Don Alfonso Reyes y se respiraba un ambiente de paz y tranquilidad, de acuerdo con el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

A la muerte de Reyes, su esposa Manuelita se encargó de mantener la capilla abierta, y a la muerte de Manuelita, Alfonso hijo preservó la memoria de su padre, hasta que en 1973 el gobierno nombró a la doctora Alicia Reyes, nieta de Don Alfonso, como directora de la Capilla.

“Yo no tengo la relación familiar y la forma en que Alicia veía a Alfonso Reyes. Lo que toca es darle una nueva perspectiva: que aquí se den cita creadores, pero también que se abra el espacio a la juventud que busca su camino”, añadió Garciadiego.

Por su parte, la directora general del INBA, Lidia Camacho, se refirió al doctor Garciadiego como “un apasionado de la vida y obra de don Alfonso Reyes” y aseguró que con entera confianza le entrega la titularidad del recinto.

Camacho le encomendó el legado material de la Capilla Algonsina y otro más abstracto, el de continuar con la labor iniciada por doña Alicia Reyes de promover en este espacio la obra y la figura de uno de nuestros más entrañables valores literarios.

Finalmente, Javier Garciadiego indicó que se seguirán impulsando los cursos de literatura y difundiendo la obra de Reyes, y que la Capilla se convertirá en “un corredor de cultura en el corazón de la Ciudad de México”.