Revisar garantía y estado de los juguetes antes de comprar no es ningún juego

Con motivo del Día del Niño, el próximo 30 de abril, es común que este mes aumente la compra de juguetes para tal fin, por lo que es importante conocer los derechos como consumidor en caso de que el...

Con motivo del Día del Niño, el próximo 30 de abril, es común que este mes aumente la compra de juguetes para tal fin, por lo que es importante conocer los derechos como consumidor en caso de que el regalo llegue a presentar algún desperfecto.

Por ello, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda, antes de pagar el producto, cerciorarse que no tenga roturas o defectos a simple vista y que el empaque esté debidamente cerrado.

Es preciso asegurarse que incluya el certificado de garantía dentro del empaque y en su caso, solicitar que lo sellen en la tienda; además, hay que verificar que las etiquetas y garantías estén escritas en español.

En su publicación Revista del Consumidor, señala que el fabricante o el importador responsable del juguete debe ofrecer en la garantía las especificaciones de su alcance, duración, condiciones y mecanismos para hacerla efectiva.

Añade que debe indicarse el domicilio para reclamaciones y establecimientos o talleres de servicio, para que, en caso de alguna falla en el producto, pueda solicitarse la reparación si es atribuible al proveedor.

Indica también que la garantía no puede ser inferior a 60 días a partir de su entrega, además, debe hacerla el consumidor en el domicilio donde adquirió el producto o los lugares que indique la póliza y en caso de que se trate de un juguete importado, debe expresar su lugar de origen y los sitios donde pueda repararse.

En caso de que se repare el juguete y siga con fallas, la Profeco menciona que se puede solicitar su restitución durante la vigencia de la garantía, lo cual también puede exigirse en caso de que el producto tenga defectos o vicios ocultos.

En tanto, previo a utilizar el juguete, exhorta a leer el instructivo y atender las advertencias y leyendas precautorias, así como a revisar las especificaciones técnicas y de información comercial que señalan las etiquetas.

Por último, destaca la importancia de conservar el ticket de compra para cualquier reclamación ante el proveedor y a adquirir los productos en lugares establecidos para tener certeza que están manufacturados bajo normas de calidad y tengan el respaldo de las garantías.