Murales capitalinos pintan de colores el panorama urbano

Con unas cuatro mil 500 latas de aerosol y al menos 150 cubetas de pintura, el Festival Constructo, que busca regalar arte urbano mediante la pinta de murales en diversos puntos de la Ciudad de...

Con unas cuatro mil 500 latas de aerosol y al menos 150 cubetas de pintura, el Festival Constructo, que busca regalar arte urbano mediante la pinta de murales en diversos puntos de la Ciudad de México, cuenta con al menos 45 murales con temática social y reflexiva.

El proyecto, que inició en 2014 mediante festivales de exhibición, busca reunir a talentos latinoamericanos que reflejen mediante el arte urbano temas que lleven a transeúntes a la reflexión; así, se pueden ver en algunos muros de la Ciudad de México pinturas referentes al cuidado ambiental, a los animales, así como de temas referentes a las problemáticas sociales en Latinoamérica.

En entrevista con Notimex, el director de Festival Constructo, organización que busca reunir espacios y artistas para embellecer espacios públicos en la capital mexicana, Edgar Hernández, explicó que en total se han realizado 60 murales, de los cuales permanecen alrededor de 45.

Hernández abundó que el proyecto nació en 2014 con una exhibición de arte con los artistas latinoamericanos e incluía la exhibición de las obras en ciertos espacios, así como conferencias relacionadas con el arte urbano y conciertos.

Sin embargo, a tres años el proyecto fue creciendo y en la actualidad algunas paredes de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) están vestidas con colores de muralistas interesados en exponer su obra para beneficio de las personas.

Expuso que en un inicio se contó con la participación de artistas de América Latina, con artistas de Brasil, Chile, Colombia, Perú, Ecuador y México; sin embargo, se han sumado los pinceles de artistas españoles, canadienses y franceses, lo que, a decir del directivo, enriquece los murales al plasmar realidades desde diferentes perspectivas.

“Tenemos una misión de plasmar arte en las calles pero con un discurso positivo y casi reflexivo, nada de denuncia ni contestatario. Para que la gente pueda apreciar arte pero pues que le venga para bien”.

Añadió que los artistas buscan reflejar la realidad no solo de los países de los que proceden; sino también reflejar las principales preocupaciones de la región, que por lo general, son muy parecidas.

En cuanto a las ubicaciones de estos muros, dijo, se trazan ciertas rutas circundantes a la Galería Arca, espacio que dio a luz el Festival Constructo, por lo que existen muestras de arte urbano en las colonia Doctores, Roma, Condesa y sobre las avenidas Insurgentes; Revolución y en Parque Lira, así como en el parque de Popotla; aunado a los más recientes trabajos en la Facultad de Ciencias Políticas de la máxima casa de estudios.

En cuanto a la selección de los muros a colorear, detalló que: “hacemos una ruta y buscamos inmuebles, contactamos a los dueños y presentamos el proyecto, lo único que tienen que hacer (los dueños), es prestarnos su pared para nosotros dejar un mural ahí, él no tiene que hacer nada, nosotros hacemos toda la gestión de permisos, en fin toda la logística”.

Hernández detalló que la realización de un mural está determinada por una serie de variables; es decir, si éste será pintado desde andamios, escaleras o grúas, así como la magnitud del mural, pero un festival del tipo que realiza esta iniciativa oscila en alrededor de medio millón de pesos, monto que se obtiene de patrocinadores.

“A muchos les interesa participar con causas que tienen el tema de la responsabilidad social, en causas sociales”; además, señaló que la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ayuda con hospedaje para los artistas, así como con alimentos y renta de andamios, entre otros insumos, que por lo general vienen en especie.

Abundó que el tiempo promedio que tardan los artistas que participan en este festival es de alrededor de nueve días y su trabajo se remunera mediante un pago simbólico, debido a que se trata de regalar arte urbano a los capitalinos; sin embargo, se busca recabar más fondos para poder incrementar los montos de dichos pagos.

Explicó que el tiempo de realización de los murales está determinado por una serie de factores; así, interviene el grado de complejidad de la obra, los materiales a utilizar, así como las herramientas que se requieren, tales como andamios, escaleras y grúas, el valor comercial de este tipo de obras de arte oscila entre los 100 mil pesos.

“Lo que esperamos en el futuro es sensibilizar a la sociedad de lo que es el arte, a que la gente pueda disfrutar del arte sin necesidad de entrar a un museo o a una galería, desde la señora que vende quesadillas en la esquina o el taquero puedan admirar un mural y saber que no le están vendiendo nada; sino que desde la contemplación sea posible interpretar lo que se le venga a la mente”.

Además, refirió que el proyecto busca revertir de alguna manera el impacto visual de todos los carteles publicitarios instalados en la Ciudad de México, para que las personas que van caminando “se puedan parar en mitad de la calle y apreciar arte, que se cambien vidas y convertir a México en una gran galería de arte”.

Agregó que este tipo de proyectos también pretende generar un atractivo turístico, y añadió que México está en vías de convertirse en un referente de arte urbano, por lo que se tiene cuenta de turistas que vienen vienen a apreciar el arte urbano.

En cuanto al muralismo mexicano, entendido desde la perspectiva de su nacimiento con obras como las de Diego Rivera y Siqueiros, han surgido importantes modificaciones debido a que tales obras por lo general eran plasmadas en espacios cerrados y en la actualidad lo que se busca es que se ubiquen en espacios abiertos y públicos, para beneficio de quienes los quieran apreciar.

Añadió que de los artistas actuales son bien diversos y están desde los que comenzaron a pintar muros con graffiti hasta aquellos que cuentan con una formación académica especializada.

“Muchos empezaron a trabajar en sus barrios y empezaron a sonar de boca en boca, ya muchos de ellos nos buscan y nos piden participar, es otra manera de ver el muralismo contemporáneo, porque aborda muchísimos temas” .

Agregó que algunos artistas pintan temas estéticos y de enriquecimiento visual, en tanto que otros abordan temas referentes al cuidado del medio ambiente y más sociales o políticos.

Así, la gráfica urbana se está enriqueciendo con estilos que toman fusiones de otros países, incluso del México prehispánico pero con elementos actuales, cercanos a los jóvenes, puntualizó.