Italia reconoce abusos contra manifestantes en cumbre del G-8 de 2001

Italia reconoció los abusos cometidos por sus fuerzas del orden en un cuartel en la ciudad de Génova, en el marco de las protestas durante la cumbre del Grupo de los 8 (G-8) en julio de 2001 y aceptó...

Italia reconoció los abusos cometidos por sus fuerzas del orden en un cuartel en la ciudad de Génova, en el marco de las protestas durante la cumbre del Grupo de los 8 (G-8) en julio de 2001 y aceptó indemnizar a seis personas, anunció hoy la Corte Europea de Derechos Humanos.

Dijo que Roma alcanzó una “resolución amistosa” con seis de un total de 65 personas, entre italianas y extranjeras, que presentaron recurso ante ese tribunal y acusaron al Estado italiano de haber violado su derecho a no ser sometidas a malos tratos y torturas.

Asimismo, los demandantes denunciaron la ineficacia de la investigación judicial sobre los hechos ocurridos en el cuartel de Bolzaneto, Génova, a donde fueron transferidos cientos de manifestantes detenidos durante las protestas en la cumbre del G-8.

Los seis demandantes que aceptaron el acuerdo por daños morales y materiales y gastos del proceso fueron identificados como Mauro Alfarano, Alessandra Battista, Marco Bistacchia, Anna De Florio, Gabriella Cinzia Grippaudo y Manuela Tangari.

Según el texto, con el acuerdo el gobierno italiano “reconoció los casos de malos tratos” y se comprometió a garantizar en el futuro “el respeto de lo establecido por la Convención Europea de Derechos Humanos, incluida la obligación de efectuar una investigación eficaz y sancionar penalmente los malos tratos y la tortura”.

Asimismo, Italia se comprometió a “predisponer cursos de formación específicos sobre el respeto de los derechos humanos para los miembros de las fuerzas del orden”.

A cambio de la indemnización, los seis demandantes renunciaron a buscar cualquier reivindicación contra Italia por los hechos de Bolzneto.

Violentas manifestaciones que se saldaron con un muerto, decenas de heridos, cientos de detenidos e ingentes daños materiales se registraron durante la cumbre del G-8 de Génova, que tuvo lugar en julio de 2001.

Meses después de los hechos, el Estado italiano recibió varias condenas en sede civil por los abusos de las fuerzas del orden y algunos funcionarios públicos fueron igualmente sentenciados.

Sin embargo, cerca de 250 denuncias contra miembros de las fuerzas del orden por lesiones fueron archivadas ante la imposibilidad de identificar a los agentes responsables.

En abril de 2015, la Corte Europea de Derechos Humanos declaró que fue violado el artículo 3 que se refiere a la prohibición de la tortura y de los tratos degradantes durante la irrupción de la policía a la escuela Díaz de Génova, donde se habían refugiado decenas de manifestantes.