Complica a familias chilenas nuevas normas de tránsito

La entrada en vigencia de una nueva norma de tránsito en Chile generó una polémica y complicaciones en familias numerosas luego que se exigiera el uso de sillas e implementos especiales en el...

La entrada en vigencia de una nueva norma de tránsito en Chile generó una polémica y complicaciones en familias numerosas luego que se exigiera el uso de sillas e implementos especiales en el traslado de los menores de edad.

La Ley de Tránsito estableció que todos los menores de 12 años de edad o que no alcancen una estatura superior a los 135 centímetros y 33 kilogramos de peso deberán viajar en los asientos posteriores en sillas de seguridad o sujetos con alzadores especiales.

En específico, hasta los nueve años los niños que viajan en vehículos particulares deben realizarlo en una silla, butaca o con alzador, mientras que aquellos entre nueve y 12 años deben hacerlo con alzador o cinturón de seguridad en el asiento trasero.

Los conductores que no cumplan con la nueva normativa cometerán una falta grave a gravísima, según la escala vigente en la ley, lo que implica una multa de entre 104 y 209 dólares y la suspensión de la licencia de conducir entre cinco y 45 días.

La principal diferencia con la anterior ley tiene que ver con la edad de los menores, ya que antes los niños estaban obligados a viajar en sillas de seguridad hasta los cuatro años y sin considerar la variable de talla o peso.

La normativa, que entró en vigencia el pasado 17 de marzo, generó una gran polémica entre las familias que tienen más de tres niños, las cuales, si poseen un vehículo para cinco personas, deberán cambiar de automóvil para salir en familia.

A modo de ejemplo, una familia con cuatro menores de 12 años no podrá viajar con todos ellos al mismo tiempo si posee un vehículo para cinco personas ya que en el asiento posterior sólo es posible colocar tres artefactos de seguridad.

Las alternativas, entonces, son cambiar el automóvil por uno con al menos tres corridas de asientos o dejar a uno de los menores de edad sin salir.

Gonzalo Rodríguez, papá de cinco niños menores de 12 años, dijo a Notimex que “es muy complejo lo que establece la ley, entendemos que es por una mayor seguridad para los niños, pero nos complica. Hoy ya no podemos salir todos junto en el auto, lo que complica a nuestra familia”.

“Estamos viendo cómo vamos a cambiar nuestro auto por una camioneta que tenga tres corridas de asientos. Es algo complejo, deberemos cambiar el auto que tenemos modelo 2016 por una camioneta de 2013 o 2014 para adaptarnos a la ley”, comentó.

María Isabel Fernández, en tanto, señaló que “la ley es buena, porque va a proteger a los niños, pero tiene un costo para mi familia porque tenemos cuatro niños y no sabemos qué hacer al momento de salir con ellos al colegio o los fines de semana”.

“Una de las alternativas que estamos viendo es comprarnos un automóvil más grande, pero es complejo porque requiere hacer un gasto con dinero que no tenemos. Mientras, nos arriesgamos y salimos con todos los niños esperando no cruzarnos con la policía”, dijo.

Gabriel Manríquez, mientras, acotó que “acá debería haber comprensión y pensar en las familias numerosas. De la noche a la mañana no se puede cambiar el automóvil ni tampoco puedo elegir a cuál de mis cinco niños dejar en la casa porque sólo tengo espacio para tres en mi auto”.

Externó que, “sin embargo, estamos cumpliendo con la ley y hemos tenido que cometer una infracción o, si vamos cerca, salir con tres en el auto y el resto en taxi o en microbús. Uno entiende que es por seguridad, pero es algo que nos complicó la vida”.

De acuerdo con estadísticas oficiales, uno de cada tres niños que mueren en este país sudamericano antes de los 14 años de edad fallecen en choques, atropellos o colisiones de tránsito, lo que convierte a este factor en la principal causa de muerte entre los menores de edad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso de sillas de seguridad en los asientos posteriores de los vehículos puede bajar hasta en 71 por ciento las muertes de lactantes y en 54 por ciento las de los menores de un año.