CIA
Logotipo de la CIA, la central de inteligencia de los EE UU. ARCHIVO

El exdirector de la CIA Michael Hayden negó haber mentido al expresidente George W. Bush y al Congreso sobre las prácticas de interrogatorio de esa agencia de inteligencia, que fueron "más brutales" y menos efectivas de lo que se creía, según una investigación del Senado estadounidense.

"Yo no mentí ni engañé al Congreso", se defendió Hayden, quien dirigió la Agencia Nacional de Inteligencia (CIA) en el segundo mandato de Bush, durante una entrevista con la cadena NBC. Hayden cuestionó, además, el rigor del informe del Comité de Inteligencia del Senado divulgado este martes y que asegura que la CIA llevó a cabo prácticas de interrogatorio "más brutales" y menos efectivas de lo que había admitido en los años posteriores a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Ese informe analiza los polémicos métodos de interrogatorio a sospechosos de terrorismo en los ocho años posteriores al 11S, que incluyeron asfixias simuladas, baños en agua congelada, privación de sueño durante más de una semana, alimentación e hidratación rectal, así como amenazas de abusos y muerte.

El informe apunta que funcionarios de alto nivel exageraron varias veces el valor de los interrogatorios La senadora demócrata Dianne Feinstein, presidenta del comité que elaboró el informe tras cinco años de investigaciones, explicó el martes que "ningún agente de la CIA ni directores de la CIA", informaron a Bush (2001-2009) sobre las prácticas que estaban realmente llevando a cabo.

El informe apunta que funcionarios de alto nivel, entre ellos los exdirectores de la CIA George Tenet, Porter Goss y Hayden, exageraron varias veces el valor de los interrogatorios en las sesiones informativas secretas celebradas tanto en la Casa Blanca como en el Congreso, además de en discursos públicos.

En otra entrevista con el diario Politico, Hayden dijo que no es cierto que Bush no conociera los detalles de las técnicas de interrogatorio hasta 2006, porque el entonces presidente "aprobó personalmente" aplicar la asfixia simulada al líder de Al Qaeda Abu Zubaydah, detenido en 2002.

"Lo que puedo decir es que el presidente (Bush) nunca supo dónde estaban" las instalaciones secretas en Europa y Asia en las que se retuvo a los sospechosos. "Es el único hecho que sé que él desconocía", señaló Hayden. La oposición republicana y destacados miembros de la Administración de Bush criticaron el informe y defendieron que las prácticas de la CIA permitieron abortar tramas terroristas y salvaron vidas.

"Somos afortunados de tener a los trabajadores de la CIA sirviendo para nuestro bien. Ellos son patriotas. Si el informe menoscaba la contribución de la agencia a nuestro país, entonces está equivocado", subrayó Bush antes de su publicación. Mientras, el presidente Barack Obama, que prohibió el uso de las polémicas prácticas de la CIA nada más llegar a la Casa Blanca en 2009, admitió este martes que esas técnicas "hicieron un daño significativo a la imagen de Estados Unidos en el mundo".