Seguro Social rehabilita grupo de pacientes con obesidad mórbida

Los servicios de Rehabilitación Física y Endocrinología del Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, organizará en breve un grupo especial para que...

Los servicios de Rehabilitación Física y Endocrinología del Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, organizará en breve un grupo especial para que pacientes con obesidad mórbida puedan activarse físicamente.

Luego de la realización de un protocolo de estudio con resultados favorables como la disminución de Índice de Masa Corporal (IMC) y de glucosa, triglicéridos y colesterol en sangre, podrán integrarse a dicho grupo, afirmó la titular del Servicio de Rehabilitación Física, Verónica Larios.

Resaltó que después de una sesión de 30 minutos de ejercicio de intensidad de leve a moderada, es posible movilizar sustancias en el organismo que permiten la quema de calorías. “El sustrato energético que depende de las grasas es utilizado para producir energía y eso ayuda a disminuir el peso”, consideró.

Destacó que el grupo de pacientes con obesidad que estarán sometidos a rehabilitación física, a través de sesiones de ejercicio terapéutico, bajo el agua, como ya se llevó a cabo en el protocolo de estudio, serán derivados por el Servicio de Endocrinología del mismo hospital.

Al respecto, la especialista de la Unidad Metabólica del Hospital de Especialidades, Tereza Muñoz, indicó que además del ejercicio terapéutico, los pacientes con obesidad mórbida reciben un plan de alimentación.

Manifestó que el objetivo es que puedan reducir, en un lapso de cuatro a seis meses por lo menos, un 10 por ciento de su peso corporal antes de ser sometidos a otras alternativas como lo es la cirugía bariátrica.

“Es una dieta balanceada, que incluye una cantidad de proteínas, vitaminas e, incluso, una porción de grasa”, refirió.

Posterior a ser valorados en el servicio de Endocrinología, serán enviados a Rehabilitación Física con una frecuencia de dos o tres veces por semana para cumplimentar la rutina de ejercicios, explicó.

Por su parte, la terapeuta física, Adriana Mireles señaló que para hacer actividad física no existe impedimento alguno. “La constancia y disciplina es lo que se necesita, nunca es tarde, no importa, la edad, ni el sexo, ni el peso”.

Añadió que para incorporarse a la sesión de ejercicios terapéuticos bajo el agua, se les pide a los pacientes acudir desayunados y haber tomado sus medicamentos prescritos, utilizar ropa o traje de baño de licra, acudir recién duchados, con sandalias y sin portar joyas y maquillaje.

La alberca terapéutica con la que se cuenta en el servicio, tiene una temperatura de entre 36 y 37 grados centígrados para la realización de la sesión de acondicionamiento físico.