Líderes europeos comprometidos a mantener construcción de mancomunidad

Líderes de la Unión Europea (UE) se comprometieron hoy aquí a continuar el proyecto de construcción común y a mantener un continente seguro, próspero y sostenible, aunque reconocieron que enfrenta...

Líderes de la Unión Europea (UE) se comprometieron hoy aquí a continuar el proyecto de construcción común y a mantener un continente seguro, próspero y sostenible, aunque reconocieron que enfrenta retos “sin precedentes” como las desigualdades, el terrorismo y la migración.

En la declaración conjunta, firmada al término de la cumbre por los 60 años de la firma del Tratado de Roma, que dio vida a la Comunidad Económica Europea, los líderes de los 27 países comunitarios resaltaron los progresos alcanzados en estas seis décadas.

“Estamos orgullosos de los resultados alcanzados por la Unión Europea: la construcción de la unidad europea es una empresa valiente y de amplio alcance”, destacó el texto.

Recordó que “hace 60 años, superando la tragedia de dos conflictos mundiales, decidimos unirnos y reconstruir el continente desde sus cenizas.

“Hemos creado una unión única, dotada de instituciones comúnes y de fuertes valores, una comunidad de paz, libertad, democracia, fundada en los derechos humanos y el Estado de derecho, una gran potencia económica que puede presumir de protección y previdencia social sin igual”, añadió.

Reconoció, sin embargo, que la UE enfrenta retos sin precedentes tanto mundiales como internos, entre ellos conflictos regionales, terrorismo, presiones migratorias, proteccionismo y desigualdades económicas y sociales.

“Juntos estamos determinados a enfrentar los retos en un mundo en rápido cambio y a ofrecer a nuestros ciudadanos seguridad y nuevas oportunidades”, afirmó.

Los líderes se comprometieron a forjar una UE “más fuerte y resilente través de una unidad y una solidaridad todavía mayores entre nosotros y con el respeto de las reglas comúnes”.

Reconocieron que actuando individualmente, los países europeos quedarían fuera de las dinámicas mundiales, por lo que “permanecer unidos es la mejor oportunidad que tenemos de influenciar y defender nuestros intereses y valores comúnes”.

“Actuaremos conjuntamente, a ritmos e intensidades diversas si es necesario, pero siempre procediendo en la misma dirección”, dijeron.

Resaltaron que la UE “es indivisible” y se dieron un plazo de 10 años para alcanzar una Unión “más segura, próspera, competitiva, sostenible y socialmente responsable, que tenga la voluntad y la capacidad de desarrollar un papel clave en el mundo y de plasmar la globalización”.

“Queremos una Unión que permanezca abierta a aquellos países europeos que respeten nuestros valores y se comprometan a promoverlos”.

En particular la declaración se puso como objetivo realizar tres puntos:

El primero es reforzar la seguridad, con las fronteras externas protegidas, con una política migratoria eficaz, responsable y sostenible y determinada a combatir el terrorismo y la criminalidad organizada.

En segundo lugar a tener un continente próspero y sostenible, con crecimiento económico y empleo, con un mercado único fuerte, conectado y en expansión y una moneda única estable y fuerte.

En tercer lugar a reforzar una Europa social que tenga en cuenta las diversidades nacionales, que promueva la igualdad entre hombres y mujeres y los derechos y oportunidades para todos, que combata la discriminación, la exclusión social y la pobreza, y una UE que preserve su patrimonio cultural y promueva la diversidad cultural.

La cumbre, de un día, fue celebrada esta mañana en el Palazzo dei Conservatori del Campidiglio, la sede de la alcaldía de Roma, el mismo lugar en el que en 1957 los representantes de Italia, Francia, Holanda, Luxemburgo, Bélgica y Alemania dieron el pistoletazo de salida al proyecto de construcción europea.

A Roma llegaron los 27 jefes de Estado y de gobierno de los países de la UE, con la excepción de Theresa May, la primera ministra de Gran Bretaña, país que está por concretar el Brexit (la salida de la UE).

También estuvieron presentes los presidentes de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker; del Consejo Europeo, Donald Tusk; y del Parlamento Europeo, Antonio Tajani.