Ensamble Tambuco cautiva al público con concierto en San Ildefonso

Con un programa integrado por piezas del siglo XX de compositores que fueron determinantes para el desarrollo y el devenir de la música para percusiones, el Ensamble de Percusiones de México Tambuco...

Con un programa integrado por piezas del siglo XX de compositores que fueron determinantes para el desarrollo y el devenir de la música para percusiones, el Ensamble de Percusiones de México Tambuco se llevó una fuerte ovación esta noche en el Anfiteatro Simón Bolívar en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.

La agrupación dirigida por Ricardo Gallardo ofreció un recital en ese recinto, como parte de las actividades especiales de la exposición "Tres siglos de grabado de la Galería Nacional de Arte de Washington" que se presenta en el espacio museístico.

En el primero de dos conciertos que se ofrecerán, el "monstruo de cuatro cabezas" como lo llamará recientemente la compositora mexicana Marcela Rodríguez, deleitó con un concierto marcado por las percusiones, las cuales retumbaron en dicho foro.

Al pie del mural “La Creación” de Diego Rivera (1886-1957), los músicos hicieron gala de su talento con tambores, cajones, timbales, marimbas, maracas, platillos, por mencionar algunos objetos, con los que atraparon las miradas de un público que quedó hipnotizado desde el primer timbrazo musical.

La velada arrancó con la pieza “Song of Quezalcoatl”, del compositor norteamericano Lou Harrison (1917-2013), con la que rinde un homenaje a esta deidad prehispánica, también llamada “La Serpiente Emplumada”.

De acuerdo con Gallardo, Harrison era un ávido conocedor de culturas de Indonesia y Mesoamericanas y en dicha pieza "imagino que debería ser ejecutada mientras observaba códices prehispánicos principales. Se imaginaba un concierto, viendo las ilustraciones de estos códices y esta obra en particular, es una pieza dedicada a Quetzalcóatl”.

El recital continuó con “Piece for Drum Quartet” de James Tenney, una obra que se divide en cuatro movimientos musicales, todos, con tambores, los cuales hicieron retumbar dicho foro, llevándose al final las palmas de los presentes.

La gala siguió con “The Persistence of Past Chemistries” de Sean Griffin, un compositor francés que desarrolló gran parte de su obra en Estados Unidos.

“Él sugiere en esta pieza que nada se crea y se destruye, solo se transforma. Habla de la persistencia de las químicas pasadas, es decir, que se puso a pensar que el origen de sus instrumentos, fueron construidos de un material que fue antes, un árbol, pero en este caso se transformaron para un propósito: el del arte y no para devastar el recurso. Él dice que, a pesar de todo, persiste la química de las cosas y por ello, la persistencia de químicas pasadas”, explicó Gallardo.

Más tarde se entonó “The King of Denmark” de Morton Feldem, “Marimbas” de Steve Reich y “Third Construction” de John Cage, con la que el cuarteto concluyó su recital, provocando los aplausos de los asistentes. El segundo y último concierto que ofrecerán como parte de dicha exposición será el próximo 25 de marzo.