Instituciones colaborarán en educación sobre derechos humanos

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) colaborarán para consolidar una educación en y para los derechos...

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) colaborarán para consolidar una educación en y para los derechos humanos.

En el marco de la firma del convenio entre ambas partes, el presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, aseguró que la debilidad del Estado de derecho es el principal problema que afecta al país.

Expuso que la corrupción, la impunidad, la inequidad y la falta de acceso a la justicia gravitan alrededor del cumplimiento y de la aplicación de las normas, e impiden consolidar una verdadera cultura de respeto y cumplimiento de la ley.

Eso genera en la sociedad una noción débil de justicia y desencanto sobre las instituciones, que no pueden dar respuesta a demandas de civilidad y seguridad, ni generar un entorno donde la convivencia pacífica entre las personas sea posible y los derechos humanos tengan vigencia.

En la Sala de Juntas de la Dirección de la Facultad de Derecho, destacó la incredulidad y desconfianza de la sociedad sobre la efectiva aplicación de la ley, así como de la actuación de las autoridades o instancias encargadas de hacerlo, ante la falta de convicción de que el sistema jurídico realmente se aplique.

González Pérez resaltó por ello la estrecha relación entre la Facultad de Derecho y la CNDH, cuyo fin común es la defensa de la dignidad de las personas.

En este marco, reconoció el dinámico trabajo que realiza esa institución universitaria, motivada por la formación de generaciones de alumnos útiles a la sociedad.

Refirió que es objeto del convenio suscrito imbuir en la sociedad la inaplazable necesidad de cumplir y respetar las leyes para fortalecer el respeto y la vigencia de los derechos humanos, así como sentar las bases que produzcan un cambio de paradigma en toda la sociedad.

Lo anterior al generar en sus integrantes la convicción de que el cumplimiento de la ley es útil y positivo, que la honestidad y la integridad fortalecen individual y colectivamente, que el cumplimiento de obligaciones legitima y faculta para exigir derechos y que el parámetro de la actuación debe ser el bien común y la prosperidad general.

Además el convenio convoca a la unidad para articular y generar acciones que, partiendo del entorno académico y universitario, logren incidencia real y efectiva en los ámbitos de los derechos humanos y de la cultura de la legalidad.

En este marco Luis Raúl González Pérez recordó al exrector de la UNAM, Jorge Carpizo, quien señaló que “no puede existir Estado social si no es democrático, defensor de los derechos humanos y del Estado de derecho”.

Ese está vigente y espera materializarse con el compromiso y acciones que reflejen una profunda convicción humanista y democrática, anotó.

A su vez el director de la Facultad de Derecho, Raúl Contreras, destacó la importancia del convenio que consolidará los trabajos de investigación entre la CNDH y la Facultad de Derecho.

Indicó que mediante el convenio se dispondrá de áreas especiales donde habrán de realizarse seminarios y talleres para llevar a cabo intercambios académicos entre ambas instituciones; subrayó la relevancia de que una de las unidades llevará el nombre de Jorge Carpizo.

Contreras Bustamante indicó que la Facultad a su cargo está comprometida con el trabajo que realiza la CNDH en la defensa, estudio, enseñanza y divulgación de los derechos humanos que contribuya a generar una ciudadanía plena.

Así el Convenio permitirá la creación de la Unidad de Vinculación de Derechos Humanos y Cultura de la Legalidad “Dr. Jorge Carpizo”, dependiente de la UNAM a través de la Facultad de Derecho.

Su objetivo es organizar los elementos materiales y capital humano, para establecer la contribución a la sociedad mexicana en lo referente a la necesidad de cumplir y respetar las leyes, para así gozar a plenitud los derechos de los que somos titulares los seres humanos.