Piden a asambleístas endurecer sanciones por discriminación

La presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (Copred), Jacqueline L’Hoist, solicitó a los asambleístas modificar el Artículo 206 del Código Penal local...

 La presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (Copred), Jacqueline L’Hoist, solicitó a los asambleístas modificar el Artículo 206 del Código Penal local para sancionar a quien cometa actos de distinción, exclusión o segregación.

"Creo que es fundamental que se reescriba el Artículo 206 del Código Penal para otorgar a los jueces elementos suficientes para poder identificar las conductas discriminatorias y poder sancionarlas”, destacó durante la Presentación de su Informe 2016 ante comisiones de la Asamblea Legislativa.

Tras asegurar que al día de hoy no existe sentencia alguna contra el delito de discriminación, explicó que las sanciones prevén hasta tres años de cárcel, aunque el Copred apuesta sobre todo a la conciliación y al trabajo comunitario.

Un hecho discriminatorio, subrayó, tiene que ver con la violación de algún derecho humano, como son los derechos a la salud, al trabajo y a la educación, de tal manera que identificándose cualquier violación a éstos, se pueda sancionar la conducta discriminatoria.

La funcionaria informó que en 2016 se presentaron mil 281 denuncias por motivos de discriminación, lo que representó un incremento de 8.10 por ciento con respecto del año inmediato anterior.

Precisó que 58 por ciento de las denuncias las hicieron mujeres; mientras 39 por ciento fueron presentadas por hombres; al tiempo que detalló que 33 por ciento de las presentadas por mujeres fueron por discriminación por embarazo, al ser despedidas tras informar a sus jefes o superiores inmediatos.

La funcionaria calificó de inhumanas y actos de misoginia el despido de mujeres por embarazo, toda vez que se antepone los criterios económicos.

Jacqueline L’Hois solicitó a los diputados locales que se sanciones con más rigor estos actos de discriminación y de misoginia, no sólo en términos económicos y de trabajo comunitario, sino que se difundan ampliamente dichas actitudes.

El segundo lugar en cuanto a denuncias, reportó, están las promovidas por los hombres y que tienen que ver con su derecho al trabajo, de manera particular cuando se les niega por discapacidad o enfermedad.

Otra parte de las denuncias, finalizó, tiene que ver con la comunidad lésbico-gay, quienes son objeto de actitudes de odio por sus preferencias sexuales.