Exposición de José Luis Neyra llega a la Fototeca Nacional de Hidalgo

Un total de 39 imágenes plata/gelatina y una a color capturadas por el fotógrafo mexicano José Luis Neyra en la década de 1980, integran la exposición “Luz de la tierra”, que abrirá sus puertas al...

Un total de 39 imágenes plata/gelatina y una a color capturadas por el fotógrafo mexicano José Luis Neyra en la década de 1980, integran la exposición “Luz de la tierra”, que abrirá sus puertas al público el 23 de marzo en la Sala Nacho López de la Fototeca Nacional, en Pachuca, Hidalgo.

Con una larga trayectoria profesional, el artista de la lente galardonado en 2016 con la Medalla al Mérito Fotográfico en el Decimoséptimo Encuentro Nacional de Fototecas comparte una faceta de su producción poco exhibida aunque no por ello menos meritoria.

Con la curaduría del fotógrafo Vicente Guijosa Aguirre, la exposición presenta imágenes de la vida en el campo, en las plazas públicas y en las montañas de las cercanías del Estado de México, las cuales no fueron sometidas a postproducción con programas de edición fotográfica actuales.

“Será una gran oportunidad para conocer la calidad humana y profesional de una persona con grandes virtudes en el quehacer fotográfico”, aseguró Guijosa en declaraciones difundidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un comunicado.

Miembro fundador del Consejo Mexicano de Fotografía en 1976, que tenía su sede en la colonia Roma, Neyra recuerda que en ese lugar se promovieron 140 exposiciones y se organizaron dos coloquios latinoamericanos de fotografía y uno nacional.

Su interés personal se enfocó en incrementar el acervo de la biblioteca especializada en fotografía y en 1971 presentó su primera exposición en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La obra de Neyra captura el México de los años 60, 70 y 80 del siglo XX, la cotidianidad de una urbe por la que transitan millones de personas cada día.

“Tener una cámara fue para mí algo extraordinario porque poco a poco fui utilizando el material, buscando distintos motivos. Tardé mucho tiempo en conseguir imágenes que tuvieran trascendencia, pero primero era necesario aprender, echar a perder”, manifestó el artista octagenario.

Con especial gusto por la experimentación, Neyra también es conocido por sus diaporamas, breves narraciones visuales acompañadas de sonidos. “El compromiso del fotógrafo está en lograr algo sustancioso y perdurable, porque entre las miles de fotografías que se pueden obtener ahora con la cámara digital, no todo vale la pena”, afirmó cuando recibió la Medalla al Mérito Fotográfico.

A lo largo de su trayectoria ha participado en diversas exhibiciones individuales en la Casa del Lago, la Galería José María Velasco, el Centro de Seguridad Hidalgo, la Galería del Auditorio Nacional, el Museo de Arte Carrillo Gil y el Museo Archivo de la Fotografía, entre otros recintos.