López Tarso se queda con las ganas de ser "Hamlet", de Shakespeare

Durante más de 50 años de trayectoria artística, el primer actor Ignacio López Tarso ha interpretado a infinidad de personajes en teatro, casi a todos los que ha querido, pero hay uno que le faltó...

Durante más de 50 años de trayectoria artística, el primer actor Ignacio López Tarso ha interpretado a infinidad de personajes en teatro, casi a todos los que ha querido, pero hay uno que le faltó encarnar.

Se trata del príncipe "Hamlet", protagonista de la pieza más larga de William Shakespeare y una de las más influyentes de la literatura inglesa. Es hijo del fallecido rey Hamlet y de Gertrudis. Su edad aproximada es de 30 años.

"No tengo la desvergüenza de los actores ingleses que a los 80 años lo hacen y no les importa. 'Hamlet', a mis 92 años, ya no se justifica", comentó López Tarso.

Recordó que en su etapa joven le ofrecieron el papel, pero lo rechazó para aceptar a "Macbeth", también de Shakespeare.

"Perdí la oportunidad de una manera muy estúpida, porque al mismo tiempo me ofrecieron 'Macbeth', que iba de acuerdo a mi edad. Ni modo, ya habrá oportunidad para hacer muchas cosas más, sobre todo, hay salud", destacó el actor, quien estelariza la obra "Un Picasso", con la que suma más de 350 representaciones.

Otro de sus pendientes que dice, aún puede realizar, es regresar a los escenarios cinematográficos. La más reciente participación que hizo fue en 1996 a través de la película "Santo Luzbel".

"En todo lo que va de este siglo no he hecho cine cuando en una época hacía tres o cuatro películas al año. Debido a que he estado de manera constante en el teatro, los cineastas le tienen miedo. Lo hago en viernes, sábado y domingo.

“Me dicen que estoy ocupado en viernes y no veo problema que mi primera función sea a las 7:30 de la noche. Lo que pasa es que los productores han hecho falsamente ese problema, dicen que si estamos en teatro no pueden contratarte, lo cual es una aberración, una tontería, es injusto”, apuntó.

López Tarso informó que alista una puesta en escena al lado de su hijo Juan Ignacio Aranda. Será una del dramaturgo estadunidense David Mamet, pero más adelante revelarán el título.

A sus 92 años, el reconocido histrión se dijo satisfecho por todo el trabajo que ha desempeñado, por lo que “cuando llegue el final no habrá sorpresas ni un gran dolor”.

A la muerte, dice, no le tiene miedo, “sólo me desconcierta no saber cómo, dónde, a qué hora, ni cuándo, ni por qué, pero creo que es mejor así”.