Participación social, indispensable para un medio ambiente sano

No basta con tener un buen gobierno para garantizar nuestro derecho a un medio ambiente sano, además es necesario contar con leyes actualizadas, políticas públicas sostenidas y de largo alcance, así...

No basta con tener un buen gobierno para garantizar nuestro derecho a un medio ambiente sano, además es necesario contar con leyes actualizadas, políticas públicas sostenidas y de largo alcance, así como la participación de la sociedad civil, dijo Guillermo Haro, procurador ambiental.

Al asistir a la presentación del cuarto tomo de la obra Capital Natural de México, “Capacidades humanas e institucionales”, el titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) afirmó que es importante hacer un alto en el camino para hacer una evaluación.

Además "ver con qué capacidades institucionales contamos para enfrentar el reto de cuidar nuestro entorno".

Ello cobra importancia, sobre todo si se considera que México cuenta con un amplio territorio que, aunque apenas representa uno por ciento de la superficie terrestre, alberga 10 por ciento de la biodiversidad.

Sostuvo que para poder fortalecer el desarrollo de las capacidades institucionales es necesario partir de algunas bases como la capacidad y consenso en el Congreso de la Unión y congresos estatales para mantener leyes ambientales útiles.

La legislación debe ser aplicable y con los instrumentos de control y vigilancia suficientes para proteger el medio ambiente, detalló.

Agregó que es necesario apoyar la capacidad de los ciudadanos para poder comprender y cumplir con las obligaciones ambientales previstas en cada una de las leyes.

Haro Bélchez señaló que es urgente fortalecer las capacidad de la sociedad para organizarse, vigilar y solicitar cuentas puntuales al gobierno y a las comunidades reguladas.

También, la capacidad permanente de quienes vigilamos y aplicamos la ley para vigilar, restaurar, compensar, sancionar, el cumplimiento o incumplimiento de las leyes ambientales y exigir la otra parte de nuestra garantía individual que es el principio de quien contamina paga o la reparación de los daños al medio ambiente, apuntó.

Tras destacar los logros alcanzados tras la consolidación de la normatividad ambiental, con el establecimiento de la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), reconoció que también son muchas las cosas que faltan por hacer.

Recordó que se ha disminuido la deforestación al pasar de 350 mil hectáreas anuales en la década de los 90 a 90 mil en la más reciente contabilización y que la meta es llegar a una deforestación “cero” en 2030, además de reforestar un millón de hectáreas para el año 2018.

De igual forma, en fauna silvestre y acuática se han recuperado algunas poblaciones como las de cocodrilos, el berrendo, el borrego cimarrón, el oso negro y algunas tortugas como la laúd.

No obstante, prevalecen retos como la vaquita marina, en la que como nunca en la historia, el Gobierno de la República continuará trabajando en aplicar recursos para convertir esta historia en una crónica de éxito.