Martin McGuinness fue artífice de la guerra y la paz en Irlanda del Norte

El exviceministro principal de Irlanda del Norte, Martin McGuinness, quien murió a los 66 años, fue el artífice de la guerra y la paz, primero como comandante del Ejército Republicano Irlandés y años...

El exviceministro principal de Irlanda del Norte, Martin McGuinness, quien murió a los 66 años, fue el artífice de la guerra y la paz, primero como comandante del Ejército Republicano Irlandés y años después como político que ayudó a poner fin a la violencia entre republicanos y unionistas.

Los tributos por su fallecimiento fueron encabezados por la primera ministra británica, Theresa May, quien reconoció la segunda trayectoria de su vida como un negociador para la paz.

“Si bien no puedo condonar el camino que tomó en la primera parte de su vida, Martin McGuinness jugó un destacado papel para alejar al movimiento republicano de la violencia”.

Por su parte, el ex primer ministro, Tony Blair, señaló que desde la primera vez que lo conoció se quedó impresionado “por la profundidad de su compromiso hacia la gente que representaba”.

Su liderazgo y valor para concluir con “los troubles” (término en inglés para definir la violencia armada) es el legado que mejor lo caracteriza, señaló Blair, primer ministro que negoció con el Sinn Féin (partido político próximo al IRA), sin romper con sus enemigos los unionistas del Ulster.

McGuinness era líder del Ejército Republicano Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés) y el número dos cuando apenas tenía 22 años de edad, durante el llamado Domingo Sangriento que terminó con la vida de 14 civiles a manos de soldados británicos en 1972.

El líder del IRA convertido en político fue una figura clave en los conflictos entre católicos y protestantes que duraron de 1960 hasta la firma del Acuerdo de Viernes Santo (1998).

En agosto de 1979, cuando McGuinness era comandante del IRA Provisional la organización asesinó al primo de la reina Isabel II, Lord Mountbatten con una bomba a control remoto que también mató a su nieto de apenas 14 años de edad.

Ese mismo día otros 18 soldados británicos fueron asesinados en una emboscada a manos del grupo armado.

En un acto significativo e histórico -dado que la monarca fue durante años un objetivo militar del IRA- el excombatiente norirlandés y la reina Isabel II se estrecharon la mano por primera vez en 2012, durante una visita de la monarca a Belfast.

En abril de 2014 McGuinness fue invitado al banquete que ofreció la reina Isabel II en honor al presidente de Irlanda, Michael D. Higgins, en el Castillo de Windsor, lo que fue visto como un paso más hacia el proceso de reconciliación entre el gobierno central y Belfast.

La polémica figura de McGuinness divide hoy a Irlanda del Norte y a los familiares de las víctimas del IRA, entre ellos soldados británicos que fueron asesinados por el grupo armado y simpatizantes de los unionistas.

McGuinness renunció a su cargo político como viceprimer ministro en enero por su desacuerdo con la ministra principal, Arlene Foster, respecto a un controvertido programa energético, lo que propició la realización de elecciones anticipadas.

Considerado por años “el enemigo de la Corona” estuvo encarcelado en 1973 por posesión de explosivos y municiones, pero nunca se supieron los detalles de sus actividades como uno de los líderes del grupo separatista armado más temido de los años 70s.

El exdiputado del parlamento de Westminster por el partido Sinn Féin de 1997 a 2013, padecía de una enfermedad genética -conocida como amiloidosis- que deterioró su salud en las últimas semanas.

Los políticos británicos de derecha e izquierda le reconocen hoy sus dotes conciliadoras y su voluntad por trabajar en favor de la paz en Irlanda del Norte.