Joven mujer indígena rompe esquemas con visión emprendedora

Con una visión emprendedora, a sus 32 años, Araceli López del Rosario ha roto el esquema de la "mujer indígena" al cruzar fronteras y salir adelante con la elaboración del chocolate artesanal Taxua...

Con una visión emprendedora, a sus 32 años, Araceli López del Rosario ha roto el esquema de la "mujer indígena" al cruzar fronteras y salir adelante con la elaboración del chocolate artesanal Taxua, que se vende en varios estados del país, de Estados Unidos y, muy pronto, en Canadá.

Originaria del municipio de Xochistlahuaca, que se localiza en la región de la Costa Chica en el sureste de Chilpancingo, Araceli dice que ha logrado que su sueño de ser una micro empresaria se convierta en realidad con su proyecto emprendedor que inició como un trabajo escolar en el Tecnológico Superior de la Costa Chica, ubicado en Ometepec.

“Primero fue un trabajo de clases para el maestro que imparte la materia de Administración de Empresas y de ahí surgió toda la iniciativa de porque no llevarlo acabo y no hacerlo en realidad cuando en Xochistlahuaca en la zona amuzga se siembra muy bien el cacao, además es un proyecto para dar empleo a las mujeres indígenas”, explicó.

La joven indígena, quien luce un tradicional traje de la mujer amuzga, un huipil hecho de telar de cintura que es originario de su municipio, comentó que su pequeña empresa de elaboración del chocolate artesanal Taxua, que significa “cacao” en amuzgo, ofrece empleo a 10 mujeres y dos hombres indígenas.

Además, compra el cacao a los campesinos de su comunidad, que antes sólo sembraban para consumo interno, y ahora se lo venden a ella para la elaboración de su producto.

El chocolate artesanal Taxua, elaborado por mujeres amuzgas de Xochistlahuaca ha obtenido el reconocimiento del distintivo Orgullo Guerrero y ha participado en diferentes expos y ferias que se han realizado en el estado, así como en otras entidades del país.

Asimismo, recientemente este producto elaborado de cacao participó en la feria que promueve la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación" (Sagarpa) a través de Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (Aserca) en Canadá y donde hay la intención de que dicho producto ya se venda en ese país sin intermediarios, como actualmente se hace en Estados Unidos.

Araceli, quien hace un año recibió un reconocimiento por el Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo, dijo que cuando inició la iniciativa de su proyecto en 2007, le costo mucho trabajo por falta de conocimiento y dinero.

Además de que algunos de sus compañeros estudiantes la desilusionaban al decirle que sería todavía más difícil emprender su sueño, porque tendría que competir con muchas marcas de chocolate, ya reconocidas y posicionadas en el mercado.

Pero ella insistió en hacerlo, buscó asesoría y recursos, lo cual consiguió en el 2009, que fue cuando arrancó formalmente el proyecto Taxua.

“La plantilla laboral empezó con dos mujeres en 2009 y ahorita son 10 las que están dentro del proyecto, de familias de ahí de la comunidad, son cuatro diferentes que están laborando en la empresa y dos hombres, porque hay trabajos que como mujeres no podemos hacer”, reconoció.

Araceli López comentó que ha tenido que suspender sus clases de la carrera de Contabilidad en el Tecnológico de la Costa Grande, donde le queda un semestre para concluirla, debido a los viajes que ha tenido que hacer para promover y vender este chocolate artesanal, hecho por manos de mujeres amuzgas.

“Cuando yo inicie el proyecto estaba estudiando Contaduría en el cuarto semestre del Tecnológico de la Costa Chica, y ahorita como he tenido que salir para promover y vender el chocolate tuve que suspender mis clases, pero ya me falta un semestre para terminar la carrera y voy a regresar”, apuntó.

Recordó que la primera vez que lo presentó y empezó a venderlo a empresarios regionales en la semana de la  Pequeña y mediana empresa (Pymes), el chocolate estaba elaborado en forma de bolita y en canastita para que se viera más artesanal.

Sin embargo, para poder ampliar su mercado fuera de Guerrero, se empezó a elaborar en tablilla para empacarlos, tener un código de barra, tabla nutricional y comercializarse.

Araceli abundó que con su trabajo ha podido ayudar a las mujeres indígenas de su municipio, lo cual no fue nada fácil que sumaran a su proyecto porque querían ver resultados de manera inmediata y además que los esposo no les daban permiso para trabajar, de hacer algo diferente a los quehaceres del hogar o salir fuera de su pueblo.

“Fue un poco complicado empezar el proyecto, porque en esta zona donde hay mujeres indígenas muchas piensan que no se puede porque no hay dinero o porque los esposo no la dejan, son cosas que a veces pensamos que porque somos indígenas no vamos a poder y no sabemos como enfrentarnos ante la sociedad para hacer algo y son cosas que a veces nos lleva a dejar lo que queremos hacer y no hacer un proyecto productivo o hacerlo realidad”, expresó.

No obstante, Araceli López del Rosario, con su visión de micro empresaria dijo que le gustaría ayudar a más mujeres indígenas de su municipio, ya que busca hacer otros productos a través del cacao, que es una planta que se da fácilmente en las comunidades amuzgas.

Relató que por ser mujeres indígenas amuzgas cuando salen fuera de sus comunidades en la ciudad a veces son discriminadas por usar el huipil, sin embargo en otros lados si son bien recibidas.

“Así como en algún lugar sentimos que somos discriminadas en otro lado cuando nos ven con nuestros trajes típico de mujeres amuzgas somos bien recibidos y buscan la forma de cómo apoyarnos, así como hay personas que nos discriminan, también hemos encontrado personas buenas que nos han apoyado con el proyecto de chocolate y nos han asesorado de cómo comercializarlo y cómo venderlo”, señaló.

Araceli, relató que siempre que salen fuera de Xochistlahuaca para promover en ferias y expos el chocolate Taxua, visten su huipil hecho de telar de cintura por mujeres amuzgas porque para ellas es muy importante representar su municipio, su cultura y demostrar quienes son.

Subrayó que a pesar de ser mujeres indígenas han logrado, a través de un proyecto productivo, promover el chocolate artesanal que se hace en Xochistlahuaca, en Guerrero, y en ciudades como Tijuana, en Baja California, Guadalajara, en Jalisco, además de la Ciudad de México y países como Estados Unidos, se hace a través de intermediarios y en breve se espera que se exporte a Canadá.

Araceli López del Rosario, dijo que se siente feliz y contenta de que su proyecto de chocolate este creciendo y ayudando a familias que requieren de un empleo.

“Mi visión y mi meta de ser una empresaria se está cumpliendo, a pesar de haber encontrado al principio muchos obstáculos, yo dije, no sé como le voy hacer pero tengo que lograrlo, si yo hubiera abandonado mi proyecto por los comentarios negativos, quizás no hubiera llegado hasta donde estoy, y estoy contenta porque cuando empece con esta idea tenía 25 años y ahora estoy cumpliendo mi sueño”, a sus 32 años, precisó.

La joven mujer indígena, comentó que la producción de chocolate Taxua subió de 10 kilos al día a 150 kilos en el mismo lapso y utilizan más de 100 kilos de cacao, toda vez que se ha logrado vender hasta 200 cajas de chocolate.