Población de berrendo peninsular se recupera en Baja California

El Programa de Acción para la Conservación de Especies (PACE) del berrendo peninsular permitió que este “antilope” de origen americano se encuentre en franca recuperación, con una población de 500...

El Programa de Acción para la Conservación de Especies (PACE) del berrendo peninsular permitió que este “antilope” de origen americano se encuentre en franca recuperación, con una población de 500 ejemplares.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó que dicha recuperación ha sido posible gracias a la incorporación progresiva de la base social de dueños y poseedores de la tierra a los programas de conservación.

A ello se suman diversos instrumentos para la gestión ambiental, junto con un esquema fortalecido de educación ambiental en beneficio de este ejemplar que habita los territorios protegidos de la Reserva de la Biósfera El Vizcaino, en Baja California.

Esta especie es considerada el único “antílope” del Nuevo Mundo y símbolo nacional para los mexicanos, por habitar estas regiones, donde han resistido por miles de años, según lo demuestran las pinturas rupestres del norte del país, subrayó.

El berrendo peninsular (Antilocapra americana peninsularis), detalló, mide un metro de altura y su color es rojizo. Puede pasar meses sin beber agua, y está acostumbrado a vivir en condiciones extremas.

Recordó que hasta antes de la colonización europea, la población total de berrendos fluctuaba al alrededor de los 50 millones de ejemplares en las planicies de Norteamérica, pero su población descendió por la caza excesiva.

Para 1924 el gobierno mexicano prohibió su cacería, con poco éxito, de manera que su población continuó descendiendo, y los censos de las décadas de los 70 y los 80 arrojaron niveles alarmantes para llegar a solo 164 ejemplares en 1990.

Por lo anterior, el berreando fue considerado como especie en peligro de extinción, bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010, dado que su población quedó aislada geográficamente y disminuida.

Detalló que la época de apareamiento de este mamífero varía de acuerdo al rango geográfico de distribución de las diferentes poblaciones, de manera que la reproducción de la población peninsular ocurre en los meses de junio y julio.

La Comisión destacó que es notable cómo el berrendo ha desarrollado estrategias de sobrevivencia que han sido una clave para su resistencia en entornos caracterizados por la sequía.

Este mamífero herbívoro, uno de los animales más veloces del planeta, come plantas que para otras especies resultan tóxicas, y en épocas complicadas del año reduce su consumo de alimentos y su movimiento para economizar energía, finalizó.