Especialista Georgina Torres plantea actualidad en ediciones digitales

La doctora Georgina Araceli Torres Vargas, autora de “El libro digital universitario. Propuesta de un modelo de negocio”, señala que en los años recientes se ha dicho mucho sobre la llegada “sociedad...

La doctora Georgina Araceli Torres Vargas, autora de “El libro digital universitario. Propuesta de un modelo de negocio”, señala que en los años recientes se ha dicho mucho sobre la llegada “sociedad sin papel” y el reemplazo de publicaciones impresas por las ediciones periódicas o libros electrónicos, sin embargo, es relativamente poco el material completo disponible.

Durante la presentación del ejemplar en la 38 Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, Torres Vargas apuntó que los bibliotecarios tienen mucho entusiasmo en cuanto a desarrollos de tecnología que producirá la publicación electrónica de todo el texto de algunos materiales, así como de fuentes secundarias.

“Este interés por la publicación electrónica fue más evidente en la década de 1990, como producto del contexto tecnológico, en donde se popularizó el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación, que por entonces se llamaron nuevas tecnologías”, dijo y recordó la reunión en Bolonia, a mediados de las años 90, donde especialistas de diferentes áreas debatieron sobre el futuro del libro.

“Entre los temas cruciales estuvo la “desintermediación”, que apostaba por la autoedición y autopublicación de forma directa por parte del autor. Mucho de lo que se planteó estaba orientado más a la producción en procesadores de texto o en programas de edición, que en su momento tuvo su despunte entre autores de temas científicos”.

En ese momento aún no podía hablarse de producción en línea, sin embargo, los editores ya vislumbraban una tendencia hacia la generación de contenidos en línea sin la intervención de los actores. Para entonces surgió la discusión sobre el calificativo de “nuevas”, y poco a poco se adoptó el término de Tecnologías de la Información y de la Comunicación.

Se trata de un término que finalmente se asentó entre la comunidad de especialistas, por lo que el debate dejó de darse, salvo en contextos en que tales tecnologías han sido poco abordadas, o no son parte de su objeto de estudio, acotó la especialista.

Pero como algunos autores lo señalaron, las grandes expectativas de los años 90 sobre el futuro de la edición se comenzaron a desdibujar en el año 2000 y aparecieron dudas sobre la concreción de los cambios vaticinados. “Muchas de las dudas se presentaron gracias al cierre de divisiones de los libros electrónicos por parte de varias editoriales”, añadió.

El panorama de venta perteneciente a libros electrónicos ha variado muy poco y, si bien a la fecha existen diversas publicaciones en línea, desde el sector editorial todavía se observa un ingreso lento al medio digital de esta industria, sobre todo si se compara con otras como la discográfica, que completó su ingreso en 10 años transformando sustancialmente su modelo de negocio.

Para algunos analistas, dijo la doctora Torres, es probable que el “e-book” no exceda más del 30 por ciento del mercado total en la próxima década, con diferencias entre sectores sociales, subsectores (infantil, juvenil, universitario) y  distintos géneros.

Acotó que en el Primer Simposio Internacional del Libro Electrónico que se celebró en 2011 en México, se mencionó que un 93 por ciento de los libros que se publican en Iberoamérica son aún en papel, y el 7 por ciento restante se lo reparten las ediciones electrónicas y los audiolibros.