Papa concede entrevista a revista de personas "sin techo" de Milán

A pocas semanas de su visita a Milán el Papa Francisco decidió conceder una larga entrevista a una revista mensual realizada por personas "sin techo" de esa ciudad del norte de Italia.El Vaticano...

A pocas semanas de su visita a Milán el Papa Francisco decidió conceder una larga entrevista a una revista mensual realizada por personas "sin techo" de esa ciudad del norte de Italia.

El Vaticano difundió este martes el contenido de la conversación con el semanario “Scarp de’ tenis” (zapatos de tenis), que es también un proyecto de desarrollo social. El pontífice viajará a la segunda ciudad italiana el próximo 25 de marzo.

Entre otras cosas, el líder católico constató lo difícil que es ponerse en los zapatos de los demás porque los seres humanos suelen ser esclavos del propio egoísmo.

“La gente prefiere pensar en los propios problemas sin querer ver el sufrimiento o las dificultades del otro. Pero hay otro nivel de comprensión. Ponerse en los zapatos de los demás significa tener una gran capacidad de comprensión, comprender el momento y las situaciones difíciles”, explicó.

“Comprender significa ponerse en los zapatos de los demás. Y no es fácil. A menudo, para suplir esta falta de grandeza, de riqueza y de humanidad nos perdemos con las palabras. Se habla, se habla. Se aconseja pero no hay esta grandeza de ponerse en los zapatos del otro”, añadió.

Relatando anécdotas personales, Jorge Mario Bergoglio habló de sus encuentros con mendigos y personas sin hogar, advirtiendo que ellos comprenden inmediatamente cuando las personas tienen interés por ellos o mera compasión.

Precisó que a estas personas se las puede ver como lo que son, seres humanos, o como si fueran perros. Y sostuvo que ellos no deben ser tratados como si debieron pagar alguna deuda.

No es la primera vez que el Papa tiene una entrevista con una revista de sin techo, ya lo hizo con la “Cárcova News” de Argentina y con el periódico callejero holandés “Straatnews”.

En otro pasaje, recordó la historia de un mendigo polaco que vivía en la Plaza Risorgimento de Roma, a unas cuadras de San Pedro, y que tras muchos meses confesó a uno de los voluntarios que era sacerdote y había estudiado con el Papa Juan Pablo II.

Agregó que el rumor llegó hasta Karol Wojtyla, quien lo mandó a llamar y finalmente se confesó con él.

“Gracias al gesto de un voluntario, de un plato caliente, de algunas palabras de consuelo, de una mirada de bondad, esta persona pudo volver a levantarse y emprender una vida normal que lo llevó a convertirse en capellán de un hospital”, precisó.

En diversos momentos de la entrevista, el Papa volvió con la memoria a su tiempo en Buenos Aires. Contó historias de ese tiempo y aseguró que entre los pobres, en medio de sus casillas de madera, existe más solidaridad que en los barrios más pudientes.

“En las villas (barrios pobres argentinos) la droga se ve mucho más, pero solo porque en los otros barrios está más cubierta y se usa con guante blanco”, dijo.

Además defendió el derecho de los refugiados a emigrar, ser acogidos y ayudados; y aclaró que la limosna verdadera es la que se da ofreciendo parte de lo propio y no lo que sobra.