Presidente filipino ofrece disculpas por ejecución de rehén alemán

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ofreció hoy disculpas a Alemania por no haber podido evitar la muerte del rehén Juergen Kantner, decapitado el fin de semana por el grupo extremista Abu...

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ofreció hoy disculpas a Alemania por no haber podido evitar la muerte del rehén Juergen Kantner, decapitado el fin de semana por el grupo extremista Abu Sayyaf.

“Estoy muy apenado que un rehén, un ciudadano de su país, fue decapitado. Le doy mi pésame a la familia, le doy mi solidaridad al pueblo alemán", afirmó Duterte este martes, un día después de que el grupo extremista difundió un video sobre la ejecución.

Kantner, de 70 años de edad, fue decapitado el domingo pasado en algún lugar de la sureña provincia de Zamboanga, aproximadamente a las 15:30 horas locales (07:30 GMT), 30 minutos después de haber expirado el plazo para el pago de su rescate.

Abu Sayyaf, que ha jurado lealtad al grupo Estado Islámico (EI), establecido en Siria e Irak, exigía al gobierno alemán el pago de 30 millones de pesos filipinos, equivalentes a unos 600 mil dólares, a cambio de la liberación de Kantner.

En una conferencia de prensa en el Palacio Presidencial de Malacañang, el mandatario filipino lamentó que sus fuerzas armadas hayan fracasado en su intento para liberar a Kantner.

"Realmente hicimos todo a nuestro alcance. Estuvimos allí, el operativo militar ya llevaba tiempo, pero no logramos llegar a tiempo. Hemos fracasado, tenemos que admitirlo. No hay nada malo en admitir el fracaso", añadió, según un reporte de la cadena ABS-CNB.

Indicó que a pesar de lo sucedido su gobierno sigue firme en su política de nunca pagar rescate por rehenes, ya que ello contribuye a fortalecer al grupo guerrillero y a motivarlo a seguir con sus actividades terroristas.

Kantner fue secuestrado en noviembre pasado cuando navegaba en yate en aguas del sur de filipinas, en una zona colindante con el estado malayo de Sabah, en compañía de su esposa, Sabine Merz, quien fue asesinada a tiros por los secuestradores.

La muerte del rehén alemán fue confirmada la víspera en un comunicado por parte de las Fuerzas Armadas de Filipinas (AFP), que condenaron el asesinato del rehén y prometió continuar sus operaciones en curso para rescatar a otras víctimas de Abu Sayyaf.

El grupo islamista filipino ha intensificado sus actividades terroristas en el último año, secuestrando a decenas de personas para obtener millonarios rescates a cambio de su liberación.

Entre abril y junio del año pasado, el grupo islamista radical también decapitó a los canadienses John Ridsdel y Robert Hall, secuestrados en septiembre de 2015, tras fracasar las negociaciones para su liberación.

Abu Sayyaf fue fundado en 1991 en la ciudad de Basilan, a unos 880 kilómetros al sur de Manila, por grupo de predicadores y forajidos que se comprometieron a hacer la Yihad (Guerra Santa), a través del extremismo y la delincuencia.

Estados Unidos y Filipinas han clasificado al grupo como una organización terrorista por los atentados mortales, secuestros y decapitaciones que han llevado a cabo en las últimas décadas en el archipiélago, que han causado la muerte de más de cinco mil personas.