Biológos analizan relación simbiótica entre plantas y microorganismos

El Departamento de Biología Molecular de Plantas del Instituto de Biotecnología de la UNAM estudia la relación simbiótica que existe entre plantas y micoorganismos del suelo, informó Luis Cárdenas...

El Departamento de Biología Molecular de Plantas del Instituto de Biotecnología de la UNAM estudia la relación simbiótica que existe entre plantas y micoorganismos del suelo, informó Luis Cárdenas, jefe de esa área.

El científico, quien forma parte de un consorcio encargado del estudio de las interacciones mutualistas, dijo que la meta es entender cómo ambos simbiontes (planta y microorganismos) interaccionan entre sí para verse beneficiados mutuamente.

En un comunicado, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), precisó que los estudios se centran en plantas leguminosas, entre ellas frijol, soya, garbanzo, haba, lenteja y chícharo, que establecen ese tipo de asociaciones con bacterias de la familia Rhizobia.

Esta interacción se basa en un intercambio en el que la planta proporciona carbono a la bacteria para que pueda vivir, y ésta le da a cambio nitrógeno, detalló el experto.

Explicó que eso es posible porque las Rhizobium tienen la capacidad de hacer una fijación biológica del nitrógeno, que permite transformar el nitrógeno molecular presente en la atmósfera en compuestos que la leguminosa pueda utilizar, como el amonio.

De esa manera, abundó, se forman moléculas como las proteínas, y otras que requieren nitrógeno, dotándola de mayores probabilidades de sobrevivir en suelos pobres.

Ejemplificó que la relación se establece como un vínculo amoroso.

“Hay un diálogo molecular inicial en el que se determina si hay o no un click, pues hay muchas bacterias que pertenecen a esa familia, pero cada una tiene su huésped adecuado: soya, frijol, alfalfa o chícharo, entre otros, de tal manera que esta interacción puede ser altamente específica”.

Para que se establezca la relación, la planta secreta una molécula señal -compuestos fenólicos- que reconoce la bacteria; ahora, es la bacteria quien produce una segunda molécula señal que la raíz de la planta huésped detecta.

Así, subrayó, ocurre un diálogo molecular y la planta permite el acceso a sus células más internas, donde finalmente se forma un nódulo, dentro del cual las bacterias viven y fijan el nitrógeno atmosférico, efectuándose la simbiosis.