Líder del Talibán insta al mundo a “plantar árboles”

El líder del movimiento fundamentalista del Talibán, el mulá Mawlawi Haibatullah Akhundzada, instó hoy a sus combatientes y al mundo entero a plantar árboles, en una extraña declaración con motivo de...

El líder del movimiento fundamentalista del Talibán, el mulá Mawlawi Haibatullah Akhundzada, instó hoy a sus combatientes y al mundo entero a plantar árboles, en una extraña declaración con motivo de la próxima llegada de la primavera.

“El Emirato Islámico participa activamente en una lucha contra invasores extranjeros y sus mercenarios para la verdadera paz y seguridad, con obras para la prosperidad, bienestar, desarrollo y autosuficiencia de sus queridos compatriotas", afirmó en alusión al nombre oficial que usó el Talibán cuando gobernó Afganistán.

"Por tanto, agregó el líder supremo talibán, y con el enfoque de la primavera, instamos a nuestros amados mujahidines y compatriotas a unir sus manos para plantar árboles de una o varias frutas o sin fruta", según un reporte de la agencia de noticias Khaama Press.

“Deben plantar uno o varios árboles con o sin fruta para el embellecimiento de la tierra y para el beneficio de las creaciones de Alá (Dios) Todopoderoso”, afirmó el líder talibán en su declaración, emitida en cuatro idiomas, incluido el inglés.

Akhundzada, quien se convirtió en mayo pasado en líder supremo del Talibán, tras la muerte del mulá Akhtar Mansour, en un bombardeo estadunidense, destacó que sembrar árboles es muy importante en la protección del medio ambiente y el desarrollo económico afgano.

“Dios Todopoderoso ha interconectado la vida de los seres humanos con las plantas. Las plantas viven del suelo mientras que los seres humanos y los animales viven de las plantas. Si se erradican las plantas y árboles, la vida en sí mismo se pondría en peligro, dice Alá Todopoderoso", indicó.

Al final de su declaración, Akhundzada aseguró que el Talibán está utilizando todos los recursos disponibles para el mejoramiento de los afganos y la nación.

El Movimiento Talibán, que proclama el extremismo religioso islámico, llegó al poder en 1996, bajo la imposición de una de las más estrictas interpretaciones de la Sharia (Ley Islámica), que se hizo famosa internacionalmente por el maltrato a las mujeres.

Bajo el régimen del Talibán, las afganas se vieron obligadas a usar la burka, una túnica que las cubre de cabeza a pies y sólo tiene una abertura a la altura de los ojos, tenían prohibido trabajar y recibir educación después de los ocho años, salvo para el estudio del Corán.

El régimen fue derrocado tras la invasión de Estados Unidos a fines de 2001, luego de los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas, orquestado por el fallecido líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, quien en ese entonces se refugiaba en Afganistán, protegido por el Talibán.