Elizabeth Ruiz, una estadunidense con alma mexicana

Elizabeth Ruiz, nacida en Houston, Texas, fue llevada a Matehuala, San Luis Potosí, en México, en donde radicó algunos años de su infancia, pero en 1994 regresó a Estados Unidos donde comenzó lavando...

Elizabeth Ruiz, nacida en Houston, Texas, fue llevada a Matehuala, San Luis Potosí, en México, en donde radicó algunos años de su infancia, pero en 1994 regresó a Estados Unidos donde comenzó lavando platos y ahora es una próspera diseñadora de restaurantes.

Su historia es de fantasía, según contó a Notimex en una charla celebrada en uno de los restaurantes de esta ciudad.

Ruiz cuenta que “es una mexicana”, que desde niña soñó con hacer algo por su México, principalmente por su gente, es así que a lo largo de los años, ha sido el enlace con empresarios restauranteros, para colocar y encontrarle trabajo a decenas de paisanos, indocumentados o con documentos.

Ella es querida y respetada en la ciudad de Dalla, Texas, pero también lo es en varias partes de México, donde la ayuda que le ha dado a muchos connacionales ha servido para que varias familias salgan adelante.

“Nací en Houston, Texas, en 1976, pero crecí en Matehuala, San Luis Potosí, y con mucho orgullo, pero desde hace 22 años me vine a Dallas en busca del sueño de ayudar a mis 'paisanos' mexicanos.

“En Matehuala descubrí que México es un país lleno de riquezas, y la principal, es su gente”, comentó Elizabeth, en charla con Notimex.

Compartió que a pesar de haber nacido en Houston, cuando regresó a Estados Unidos en 1994, debió comenzar desde abajo.

“Así es, desde cero. Comencé en un restaurantito donde limpiaba los baños, además de las mesas y cuando el lugar abría sus puertas al público nos convertíamos en meseras.

“Fue así que poco a poco comencé a escalar posiciones y pues hace ocho años me di cuenta que podía asesorar a gente que desea abrir un restaurante, desde una taquería hasta un lugar de categoría y pues a eso me dedico, bueno, entre otras cosas”.

Por lo tanto, dijo que afortunadamente ha sido partícipe de muchos proyectos restauranteros en la ciudad de Dallas.

Ella ha puesto su toque en el que esos negocios luzcan con motivos muy mexicanos, eso atrae clientela, llamados por la decoración de sus interiores.

“Y pues me siento muy honrada porque a pesar de no haber tenido una carrera, este tipo de cuestiones se me ha dado muy bien, como el diseño, la organización, la planeación, hasta el reclutamiento de personal para estos negocios”.

Además de esta labor, la vida le ha dado la oportunidad a Ruiz, de ayudar a muchos paisanos con o sin documentos migratorios.

“Eso es algo que también se me da, ayudar a mi gente y nunca he dudado en apoyarlos”, aseguró orgullosa.

Señaló que se ha convertido en un enlace con los dueños de los restaurantes, “ellos me llaman y yo trato de colocar a quienes me buscan como meseros, lavaplatos, o en otro puesto, incluso muchos ya son chefs y la gente sabe aquí, en la ciudad de Dallas, que nunca he cobrado por ayudar a alguien”.

Compartió que como mexicana, le duele mucho lo que le está pasando a su México. “Me da mucha tristeza lo que sucede allá, no ahora sino desde hace muchos años; me da tristeza porque es un país que lo tiene todo, es rico en todo, pero los mexicanos no despertamos.

Dijo que espera que ahora con Donald Trump, esto pueda ser lo que requieren los mexicanos para despertar y buscar hacer lo mejor por el país.

Al tocar el tema de Trump, Elizabeth Ruiz confesó que esa tristeza que siente por México, la ve hoy entre los mexicanos que viven en Estados Unidos.

“Así es, pero además de tristeza, lo que veo es preocupación y mucha incertidumbre. En lo personal tengo familia y amistades que están ilegalmente".

Comentó que todos están preocupados, en espera de que Trump no cumpla con lo que propuso antes de ser presidente de Estados Unidos.

“Este país nos necesita, somos la mano de obra en la construcción, somos los que levantamos hospitales, los que cocinamos, los que levantamos las cosechas y no se ha dado cuenta que este país no podría vivir sin la mano de los mexicanos”, reiteró.

Confesó que algunos empresarios restauranteros ya se están viendo en apuros, pues muchos de sus empleados mexicanos o latinos se han ido y el estadunidense no quiere hacer esas labores.

“Me han llamado varios dueños o encargados de restaurantes preocupados porque se les está yendo su personal. Pero lo peor de todo es que el joven estadunidense no quiere hacer este trabajo, les han pagado cursos y cuando llegan a trabajar a los restaurantes no es igual, su trato, su servicio.

Señaló que los gerentes se las están viendo difíciles, porque estas personas optan por renunciar casi de inmediato.

Recalcó que ella convive mucho con la gente latina en Dallas y lo que saca en conclusión es que todos están espantados.

“Así es, todos estamos asustados, desde quien es ciudadano, el residente que no se ha naturalizado americano, como mi marido y sobre todo el inmigrante, estamos a la expectativa y rezando porque esta pesadilla no se cumpla”, dijo.

Sin embargo, Elizabeth Ruiz afirmó que ella no quitará el dedo del renglón y seguirá con la misión de ayudar, principalmente a mexicanos que han ido en busca del "sueño americano".

“El sueño sigue, la gente sigue pensando en mandar sus remesas semana a semana, mandar su dinerito y construir su casa o negocio para un día volver a sus pueblos.

“Todos soñamos con volver a México, pero a un México mejor donde no nos golpeen el bolsillo y por mi parte yo seguiré aportando con lo que pueda, porque esto no nos puede derrotar, es cuando ahora todos debemos luchar por “el sueño mexicano”.

Elizabeth dijo con orgullo, que antes que todo es mamá y como buena mamá mexicana, sus hijos y la familia son lo primero.

“Además de diseñadora también me gusta pintar, pero si algo disfruto es estar con la familia, mis hijos nacieron aquí en Estados Unidos, mi esposo es cocinero en un restaurante mexicano. A mis hijos los hemos educado como una familia mexicana.

Añadió que lo principal que ha hecho con sus tres hijos es transmitirles el amor a la tierra mexicana.

“Trasmitiéndoles el amor a la tierra, a las costumbres, a los parientes, no nos hemos dejado vencer por el “americanismo”, aunque lo respetamos, pero mis hijos son felices yendo a México, se sienten muy mexicanos”.

Comentó que cuando llegue el tiempo que ellos tengan que asistir a la universidad, buscarán darle una buena educación con base en principios y valores, “porque para quienes estamos de este lado México representa muchas cosas y lo llevamos en el corazón”.