Retórica agresiva y discriminatoria viola derechos humanos: ombudsman

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, señaló que el mundo se enfrenta a una retórica agresiva, discriminatoria y violenta que constituye en...

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, señaló que el mundo se enfrenta a una retórica agresiva, discriminatoria y violenta que constituye en sí misma una violación a derechos humanos.

El ombudsman nacional planteó que en todo el mundo políticos de claro tinte autoritario pretenden eliminar los derechos humanos como la columna vertebral de sus sistemas de gobierno.

Incluso llegan a señalar que son un obstáculo a la voluntad de las mayorías, expuso al participar en el simposio “Inmigración en tiempos de incertidumbre”, que se llevó a cabo en la Northwest University, en Seattle, Washington.

Más allá de la potestad soberana de cada país para regular la migración y otros aspectos de carácter económico y la convivencia de su sociedad, el respeto y reconocimiento de los derechos que asiste a toda persona deben tenerse presente porque son derechos que se tienen por existir, subrayó.

La condición de persona no depende de requisitos legales o de cumplimientos de procedimientos administrativos para existir, enfatizó.

Los países no se pueden abstraer o desconocer los principios que alimentan la dignidad de las personas, y en estos principios no hay distingos en función de su calidad migratoria, política, cultural, étnica o religiosa, destacó.

La intolerancia, la discriminación, la exclusión, llevan implícito el negar la condición plena de la persona a quien piensa o es diferente, lo cual imposibilita al diálogo y al entendimiento y posibilita la puerta a la violencia y el ejercicio de la fuerza, añadió.

La intolerancia, subrayó, genera el entorno menos propicio para el desarrollo de la democracia y la vigencia de los derechos humanos.

González Pérez dijo que “la democracia a nivel global precisa que salgamos en defensa de los derechos humanos, que construyamos una ética de la coherencia, que nos permita responder a las descalificaciones con igual descalificaciones. La respuesta tiene que ser la ley, el respeto”.

Indicó que “lo he dicho, ante circunstancias que atraviesan otros países, de carencia o de pobreza, ningún muro puede resolver problemas que tienen que resolver las naciones, poniendo en el centro la dignidad de las personas".

Las políticas migratorias de cada país, subrayó, deben ser acorde a lo previsto por el derecho nacional e internacional aplicable.

Desde luego que países como México no pueden desconocer las causas que propician la migración y se tiene que trabajar en ello, por lo que se tienen que generar condiciones que permitan a los connacionales tener condiciones de vida dignas y reducir la desigualdad y la pobreza, sostuvo.

En cuanto a la frontera de México y Estados Unidos explicó que no es sólo el punto de encuentro entre dos países, sino una zona de flujos transfronterizos, una puerta o plataforma para la interacción.

"Hoy vivimos una etapa en donde creo que podemos ser lo suficientemente creativos para construir esos puentes, que el diálogo y el respeto sea lo que conduzca este entendimiento, y que el entendimiento se tenga como prioridad la dignidad de las personas", añadió.