Declinó Händel la jurisprudencia para ser un prolífico compositor

Nacido en Halle, Alemania, el 23 de febrero de 1685, en el seno de una familia sin tradición musical alguna, Georg Friedrich Händel fue un músico prolífico cuya producción abarca casi todos los...

Nacido en Halle, Alemania, el 23 de febrero de 1685, en el seno de una familia sin tradición musical alguna, Georg Friedrich Händel fue un músico prolífico cuya producción abarca casi todos los géneros de la época.

Oponiéndose a los deseos de su padre, quien deseaba que estudiara leyes y se dedicara a la abogacía, Händel comenzó desde muy joven su carrera musical, de la mano del organista de la iglesia Liebfrauenkirche, Friedrich Wilhelm Zachau, con quien tomó sus primeras clases.

De acuerdo con el sitio "Biografiasyvidas.com", fue tal el esfuerzo y dedicación de Händel por aprender música, que cuando contaba con sólo 17 años ya trabajaba como organista en la iglesia de Halle.

Cuentan que en 1703 se mudó a Hamburgo, donde continuó con su empeño en componer e interpretar música; ahí fue nombrado violinista en la Ópera de Corte de Hamburgo, donde conoció al también compositor Reinhard Keiser, quien lo adentró en la composición musical para teatro.

Poco tiempo después compuso su primera ópera “Almira”, con la cual hizo su debut en 1705 y un año más tarde emprendió un viaje a Italia para familiarizarse con el estilo italiano, pasó por Florencia y Roma, y compuso la obra “La Resurrezione”.

Concentrado en el estilo oratorio italiano, compuso la que es considerada su obra maestra “El motete Dixit Dominus” (1707), también, la cantata “Laudate pueri” (1706), finalmente su estancia terminó en Venecia donde estrenó su obra “Agrippina”, en 1709.

En 1710 regresó a Alemania y residió en Hannover durante un corto periodo de tiempo; allí fue nombrado maestro de capilla de la corte del Elector de Hannover, puesto que abandonaría ese mismo año y con deseos de experimentar nuevos estilos, viajó a Londres, Inglaterra.

Händel conoció al gerente del Teatro del Rey, quien le insistió en componer una ópera lo más rápido posible, tan solo dos semanas más tarde, Händel tenía lista la ópera “Rinaldo”, que fue presentada durante la temporada de Londres 1710-1711.

El Rey quedó tan complacido que en 1714 lo nombró tutor de sus hijos, por lo que en años siguientes Händel siguió componiendo y presentando óperas para la realeza, incluyendo a la Reina Anna de Gran Bretaña y el Rey Jorge Primero.

En 1719 se le concedió una subvención para fundar la Royal Academy of Music, destinada a los espectáculos operísticos, Händel fue presidente de dicho centro y realizó composición y estreno de óperas como “Radamisto” (1720), “Tarlano (1724) y “Rodelinda” (1725).

En 1726 decidió que Londres sería su nueva residencia, por lo que el año siguiente recibió papeles para ser un ciudadano inglés, pasó su nombre a la versión anglosajona “George Frideric” y estrenó su ópera “Alessandro”.

Frustrado por los constantes enfrentamientos entre dos solistas femeninas, Händel decidió disolver la Royal Academy of Music y formar su propia compañía que nombró “The New Royal Academy of Music”, con la cual compuso un par de obras más.

De acuerdo con información del sitio "biography.com", el estilo italiano operístico perdió muchos seguidores y llegó a ser considerada “pasada de moda”, por lo que Händel realizó dos últimas obras de ese estilo, antes de abandonarlo por completo.

En la primavera de 1737, Händel sufrió un ataque de parálisis que inmovilizó su mano derecha, sus seguidores se preocuparon de que no pudiera volver a componer, pero con tan sólo seis semanas en recuperación, logró volver a la composición e interpretación.

Seis años después, con su salud deteriorada, el músico sufrió un segundo ataque de parálisis que afectó su visión en el ojo izquierdo y para 1752, el músico ya había perdido por completo la vista.

Sin importar dicha condición, Händel siguió interpretando música de órgano y componiendo sus obras debido a su gran memoria y a su sentido del tacto, el músico continuó impresionando al público hasta el último de sus días.

De acuerdo con el portal "buscabiografias.com", el 14 de abril de 1759, habiendo padecido ceguera total, ataques de parálisis, ansiedad y depresión, el músico falleció en su cama, en el distrito de Mayfair, Londres, cuando tenía 74 años de edad.

Como parte de su legado dejó más de 30 oratorios y 50 óperas, sus restos descansan en la abadía de Westminster, Inglaterra.