Arquitectura permite a Felipe Leal entender la cultura y naturaleza humana

Con un libro que revalora su obra, fue celebrado anoche el arquitecto mexicano Felipe Leal, quien ponderó las bondades de una disciplina que, aseguró, le ha dado la posibilidad de ver a la sociedad y...

Con un libro que revalora su obra, fue celebrado anoche el arquitecto mexicano Felipe Leal, quien ponderó las bondades de una disciplina que, aseguró, le ha dado la posibilidad de ver a la sociedad y el paisaje, de entender la cultura y cómo es la vida cotidiana.

Visiblemente emocionado, Leal agradeció el título de la Colección SomoSur, publicado por editorial Escala, el cual, dijo, le permite reafirmar lo mucho que la arquitectura le ha dado en la vida.

Me ha permitido, sostuvo, conocer las manías, fobias y pasiones; eso me ha enriquecido la vida enormemente, conversar con cada uno de estos amigos (arquitectos, artistas plásticos y escritores), en sus diferentes circunstancias, con alumnos, la gestión pública, entender los grupos sociales y ver la naturaleza humana.

Puso énfasis en que la arquitectura es finalmente un instrumento que le ha servido a él como si fueran unos anteojos para “acercarme a entender el paisaje, entender la riqueza de la vida y conmoverme”.

La arquitectura, abundó, le ha dado una disciplina maravillosa, quizá la que materialmente expresa con mayor claridad la memoria colectiva de las sociedades y comunidades, y que está presente en esta publicación.

“Esta colección es de la editorial colombiana Escala, que ha hecho una labor muy importante por difundir la arquitectura latinoamericana, surge SomoSur y es una reafirmación de lo que Latinoamérica ha hecho dentro de la arquitectura”, expresó.

Explicó que surgió hace más de 20 años cuando las publicaciones estaban dominadas por editoriales españolas, europeas, estadounidenses y asiáticas y poco se conocía de la arquitectura latinoamericana.

“Quizá el más conocido de todos era Luis Barragán, en el contexto internacional por los reconocimientos que había tenido y por el Premio Pritzker, por su exposición en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, pero en México había grandes autores Teodoro González de León, Ricardo Legorreta, Francisco Serrano y Abraham Zabludovsky, entre otros, pero no rebasábamos las fronteras”, reconoció el arquitecto.

Apuntó que esa editorial fue la primera que publicó a Luis Barragán, un libro después del catálogo del Museo de Arte Moderno de Nueva York, fue la primera en publicarle a Francisco Serrano y a muchos otros.

En una amena presentación, no podía faltar el buen humor del escritor Juan Villoro, amigo de Felipe Leal, quien puso el tono chusco a la presentación, al referir que "corría el riesgo de que, al invitar amigos a los que le había construido casas, esta mesa redonda, se convirtiera en una ventanilla de quejas y es que la arquitectura es la única forma de arte, dentro de la cual se vive”.

Empero, retomó con seriedad, aceptó participar para honrar a la arquitectura tal como lo hace este libro esplendido.

Por su parte, la escritora Carmen Boullosa agradeció que la haya invitado a la presentación y le agradeció la casa que hizo para ella y que convirtió una esquina hostil en un hogar.

“Estamos aquí para celebrar al arquitecto y hacedor, y conocemos todos sus virtudes, su complicidad con la luz, con la ciudad o con el mar, con el barrio, con la manzana, con el corazón de la manzana, con las historias previas de cada predio”, aseguró la narradora.

El libro da cuenta de la obra realizada por Felipe Leal que va desde los Estudios que diseñó para personajes del mundo cultural como Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, el artista plástico Vicente Rojo, los escritores Alejandro Aura, Juan Villoro, José María Pérez Gay, Carmen Boullosa y Ángeles Mastreta.

La obra se divide en cinco secciones: Estudios, Vivienda, Obra pública-cultural, Espacio Público y Proyectos no realizados. Además de estar profusamente ilustrado con fotografías y planos, el libro incluye una conversación en torno a la obra de Felipe Leal entre los arquitectos Luis Carlos Herrera, de México y Carlos Morales, de Colombia.