Límites poco claros entre denuncia en video y una provocación: Supercívico

Cuando los ciudadanos documentan hechos con su teléfono celular, la línea que separa una denuncia legítima de un acto provocación puede ser muy delgada, reconoció Arturo Hernández, conductor de Los...

Cuando los ciudadanos documentan hechos con su teléfono celular, la línea que separa una denuncia legítima de un acto provocación puede ser muy delgada, reconoció Arturo Hernández, conductor de Los Supercívicos, programa famoso en Internet por evidenciar a las personas que faltan a las reglas de urbanidad, convivencia y tránsito.

Entrevistado por Notimex en la Universidad del Valle de México, campus San Rafael, el apodado Comandante Supercívico consideró que denunciar y alzar la voz es un ejercicio positivo que va en aumento de manera imparable gracias a las nuevas tecnologías que convierten a los ciudadanos en auténticos “corresponsales de guerra”, pero la gente debe tener tacto.

Por ello, Hernández recomendó utilizar la palabra, dialogar antes de grabar, y si ya se saca la cámara tomar video en vez de foto, pues las fotos carecen de contexto, asimismo no provocar ni hacer caso de provocaciones y no responder violencia con violencia.

Asimismo, aseguró que la cámara también puede proteger e incluso herramientas de transmisión en tiempo real como Periscope y Facebook-Live pueden salvar la vida.

“En un país donde hay ausencia de justicia la cámara es un espejo de lo que está pasando. Hay gente que provoca y es intrusiva, pero es cuestión de tacto y lógica” y “ese es el punto más delicado en el trabajo de los Supercívicos”, respondió a pregunta expresa durante la presentación de resultados de la aplicación para denuncia ciudadana de Los Supercívicos, elaborada por la empresa Fáctico con apoyo de Laurearte México.

La aplicación de los Supercívicos fue lanzada el 15 de noviembre de 2016, y hasta la fecha había recibido mil 147 videos de denuncia sobre fallas en servicios públicos y actitudes anticívicas divididos en 11 categorías como fugas de agua, vehículos mal estacionados y objetos que impiden la circulación, obstrucción de coclovías. 49 por ciento de las denuncias corresponden a faltas cometidas por los propios ciudadanos.

De acuerdo con las estadísticas proporcionadas por Laurearte 76, por ciento de las denuncias están en un tono calmado o neutro, 19 por ciento tienen un tono molesto y solo cinco por ciento utiliza humor.