Turquía enjuicia a golpistas que intentaron asesinar a Erdogan

El juicio contra 47 personas acusadas de intentar asesinar al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en un hotel durante el fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016, comenzó hoy bajo...

El juicio contra 47 personas acusadas de intentar asesinar al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en un hotel durante el fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016, comenzó hoy bajo estrictas medidas de seguridad y en medio de llamados a cadena perpetua contra los imputados.

Entre las 47 personas en el banquillo de los acusados, 44 están en prisión preventiva y tres serán juzgados en ausencia, entre ellos el clérigo Fethullah Gülen, autoexiliado en Estados Unidos y a quien Erdogan responsabiliza de la intentona golpista, según la agencia turca de noticias Anadolu.

Además del intento de asesinato, los acusados -37 soldados y 10 civiles- son acusados de violar la Constitución y pertenecer a una organización terrorista armada, por lo que la Fiscalía turca ha pedido para cada acusado cadena perpetua.

En medio de fuertes medidas de seguridad, los acusados fueron trasladados en autobús a un tribunal en la ciudad de Mugla, en el suroeste del país y cerca del hotel donde Erdogan y su familia escaparon de los soldados que presuntamente intentaban asesinarlo.

Los soldados sublevados atacaron la noche del 15 de julio, durante el intento de golpe de Estado, el hotel de Marmaris, junto al Egeo, en el que Erdogan y su familia estaban pasado sus vacaciones, pero que en ese momento no se encontraban en el lugar.

El presunto líder del comando de militares insurgentes ha declarado que no es seguidor de Gülen y que los soldados no pretendían asesinar a Erdogan, sino secuestrarlo, según Anadolu.

Uno de los primeros imputados en testificar admitió haber aceptado participar en una operación para detener a Erdogan, pero no para matarle. “Mi misión era detener al presidente y llevarle a la base aérea de Akinci sano y salvo", contó Gokhan Sonmezates, en referencia a una base situada cerca de Ankara .

Otro imputado, Sukru Seymen, también ha negado su vinculación con Gülen, pero no mostró remordimientos de haber participado en el fallido golpe de Estado. "Sí, llevé a cabo un golpe. Seguí la orden que me dieron y no voy a sentarme y llorar como un niño por ello”, dijo el antiguo oficial ante el tribunal.

A su llegada al tribunal desde prisión, los acusados fueron recibidos por unos 200 manifestantes con banderas y que demandan que sean sentenciados a cadena perpetua. .

"Queremos la pena de muerte. Dejemos que rompan la mano que intentó dañar a nuestro jefe", indicó uno de los manifestantes, en referencia a Erdogan. "Yo daría mi vida por él", aseguró.

Desde el golpe fallido, del que Turquía ha acusado a Gülen, más de 40 mil personas han sido detenidas y más de 100 mil han sido cesadas o suspendidas del Ejército, el servicio civil y el sector privado.