Han encontrado más de 70,000 objetos en un túnel bajo el templo de Teotihuacán

  • Bastones de mando, esqueletos de animales y otros objetos se han encontrado en las entrañas de la Serpiente Emplumada.
  • Esta semana podrían revelarse los resultados preeliminares del proyecto Tlalocan, que inició hace 11 años.
  • Un georradar y tecnología lásar, así como un robot que exploró las grietas, fue parte de la tecnología utilizada.
<p>Los investigadores creen que los habitantes de Teotihuacán quisieron recrear el mundo exterior, por eso llegaron hasta los mantos freáticos, para que también hubiera ríos.</p>
Los investigadores creen que los habitantes de Teotihuacán quisieron recrear el mundo exterior, por eso llegaron hasta los mantos freáticos, para que también hubiera ríos.
NOTIMEX/NICOLÁS TAVIRA

En apenas 150 metros del túnel bajo el templo de la Serpiente Emplumada, al noreste de la Ciudad de México, se han encontrado alrededor de 70 mil objetos, que van desde bastones de mando hasta ofrendas y semillas, pasando por esqueletos de animales y esferas metálicas.

Se espera que esta semana las autoridades del Instituto Nacional de Arqueología e Historia anuncien de manera oficial las conclusiones preeliminares de la excavación en Teotihuacán, según publica Excelsior. Quisieron recrear el mundo exterior, por eso escavaron hasta el manto freático

Estos trabajos forman parte del proyecto Tlalocan (cuyo significado es 'camino bajo la tierra' en náhuatl), que inició hace 11 años bajo el auspicio del INAH y que al parecer ha rendido frutos reveladores, a decir de los investigadores involucrados.

El arqueólogo Sergio Gómez, jefe de la excavación, dice que es increíble lo que han descubierto.

"Quisieron recrear el mundo exterior, por eso escavaron hasta el manto freático, para que también hubiera ríos", señala Gómez.

Por casualidad, la suerte de chimenea que se aprecia cerca de la entrada se hundió en el 2003, durante unos trabajos de conservación de la pirámide, y fue lo que detonó el descubrimiento del túnel en aquel momento.

Un georradar y tecnología lásar, así como un robot que exploró entre las grietas, fue parte de la tecnología que se utilizó para realizar esta investigación entre muros y toneladas de roca que permanecieron en secreto durante 1,800 años.

El techo brilla a la luz de la literna. "Es polvo metálico. Imagine entrar con antorchas. Ese polvo debía brillar como si fuera el cielo", explica Gómez. "Son restos de pirita o magnetita, un metal que no se encuentra en la zona. Pero lo trajeron hasta aquí y lo molieron para 'pintar' el techo".

Sin duda, un fascinante descubrimiento bajo tierra.