Aplican ciencia para conservar plantas en peligro de amenaza

Científicos de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) realizan protocolos para la conservación y propagación a nivel laboratorio de las plantas que crecen en zonas semidesérticas, debido a...

Científicos de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) realizan protocolos para la conservación y propagación a nivel laboratorio de las plantas que crecen en zonas semidesérticas, debido a que se encuentran en amenaza.

Para ello, el investigador de la UAA, Eugenio Pérez Molphe Balch, junto a su grupo de estudio, desarrolló una serie reglas tecnológicas para multiplicar cada una de las especies.

“Cada especie requiere de condiciones diferentes para hacer su propagación masiva, requiere de ciertos medios de cultivo en particular, de ciertas hormonas que se van a utilizar en ciertas cantidades en las diferentes etapas del proceso”, destacó el líder de la investigación, Pérez Molphe Balch.

De acuerdo con información del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Pérez Molphe Balch detalló que para la investigación tuvieron que tomar un ejemplar de cada especie como cactus, agaves, entre otros.

“Para cada especie en particular, primero es conseguir el material vegetal, algunas cuantas semillas, un poco de tejido vivo de la planta. Con ese material el primer paso es establecer cultivos in vitro, hay que desinfectar el material y que sus células crezcan ya en un sistema in vitro”, sostuvo.

Detalló que después hicieron tratamientos con hormonas, donde tomaron conjuntos de cada una de las especies para elaborar los distintos protocolos requeridos, y así adaptar las plantas de manera eficiente a condiciones normales y hacerlas crecer en el ambiente externo.

Asimismo, los especialistas elaboraron sistemas de crecimiento retardado, que conserva tejidos vivos in vitro de las especies cultivadas en un banco de germoplasma, de tal forma que cuando se requiera volver a producir ya no sea necesario iniciar de cero.

“Actualmente tenemos unas 210 especies entre cactáceas, agaváceas y nolináceas, de las cuales en estatus de amenazadas están más de la mitad”, mencionó.

“Uno de los criterios que hemos utilizado para seleccionar las especies es el de que sean especies que están amenazadas para que esta aportación tenga un poco más de valor”, precisó.

El profesor refirió que lo anterior se requiere poner en práctica, a fin de que las plantas de zonas áridas puedan ser utilizadas en reforestación, jardinería ornamental y parcelas experimentales.

Otro punto importante, dijo, es la divulgación de la importancia de conservar dichas especies y de qué manera se pueden emplear para mantener áreas verdes y jardines con un esquema de baja disponibilidad de agua.