Brasil busca aprovechar comercialmente proteccionismo de era Trump

Brasil quiere aprovechar los espacios dejados por Estados Unidos tras la salida del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) para abrir nuevos mercados a productos como la soja, la carne...

Brasil quiere aprovechar los espacios dejados por Estados Unidos tras la salida del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) para abrir nuevos mercados a productos como la soja, la carne o las frutas.

El TPP, del que Brasil quedaba al margen, había generado inquietud en el país sudamericano por el impacto que el acuerdo de libre comercio –uno de los más ambiciosos en dos décadas- podía tener para las exportaciones agrícolas y ganaderas brasileñas cuyo destino son países que integran el bloque.

Un estudio de la Confederación de Agricultura y Pecuaria de Brasil (CNA, en sus siglas en portugués), el principal lobby que representa a productores rurales, señalaba que si el TPP fuera suscrito la reducción de tarifas arancelarias entre integrantes del bloque podría afectar a la venta de productos brasileños –café, zumo de naranja o soja- que hoy generan un comercio de 13 mil millones de dólares.

La salida de Estados Unidos del TPP –el país que más iba a beneficiarse en el área agrícola- y el giro proteccionista de la administración de Donald Trump, que amenaza los acuerdos multilaterales firmados por la mayor economía del planeta, abren ahora una oportunidad para Brasil, un gigante en la producción de soja, carne, azúcar y café, entre muchos otros productos.

“Este nuevo escenario abre una oportunidad para Brasil”, explicó a Notimex, Ligia Dutra, superintendente del departamento internacional de la CNA.

Brasil y Estados Unidos son, a la vez, socios comerciales y competidores mundiales en el sector agrícola, y ambos pugnan por ganar mercado en grandes importadores como China, la Unión Europea (UE) o Japón.

El país sudamericano exportó en 2016, por ejemplo, grano de soja por valor de 19 mil millones de dólares, azúcar por valor de 10 mil y más de 12 mil millones de dólares de carne de pollo y buey.

“Este año estamos en un año de aumento de la producción y tenemos espacio de atender nuevos mercados”, señaló Dutra, quien aseguró que el sector privado está presionando al Ejecutivo brasileño para abrir nuevos mercados como Japón y Corea del Sur y, reforzar otros existentes, como México o la Unión Europea (UE).

“Con México estamos negociando la ampliación del acuerdo comercial para que tenga mayor cobertura agrícola. Hay espacio para aumentar nuestra presencia en ese mercado, y probablemente también la de México en Brasil”, señaló la fuente.

Brasil y México negocian desde 2014 la ampliación del Acuerdo de Complementación Económica No. 53 (ACE 53), y el Gobierno brasileño considera “prioritario” estrechar lazos comerciales con México.

El ACE 55, que fija tarifas y aranceles reducidos para cerca de 800 productos actualmente, está siendo negociado para aumentar el espectro de bienes y servicios comerciados bilateralmente hasta unos cinco mil, según fuentes de la negociación.

China –mayor socio comercial de Brasil- es también un país prioritario, porque las eventuales fricciones políticas entre Beijing y Washington en cuestiones comerciales, de derechos humanos o sobre el reconocimiento de Taiwán podría abrir más espacios para productos agropecuarios brasileños.

Por último, el gigante sudamericano tiene la vista puesta en un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur que, según el Ejecutivo brasileño, tendría ahora mayor posibilidad de prosperar, ante las diferencias entre el Viejo Continente y la política de Trump.

“Sentimos un cambio en el clima. En el Foro Mundial de Davos el presidente chino defendió la liberalización comercial. Y la UE también señaló que hay mayor receptividad” a reforzar las alianzas comerciales con América del Sur, ante la dificultad de un acuerdo de libre comercio entre el bloque europeo y Estados Unidos.