Maíz, tradición y parte importante de la alimentación en México

La tradición de comer maíz y elote no debe morir, resaltó Carola Villena Pinto, propietaria del negocio Pepelote, empresa dedicada a los derivados de este grano, como son el pastel de elote y la...

La tradición de comer maíz y elote no debe morir, resaltó Carola Villena Pinto, propietaria del negocio Pepelote, empresa dedicada a los derivados de este grano, como son el pastel de elote y la botana.

En entrevista con Notimex, dijo que el manejar la agroindustria es transformar el producto del campo y convertirlo en un antojito o un alimento especial, de ahí que lleva 33 años dedicados a elaborar su artículo estrella como es pastel de elote, el cual tiene su gracia.

Carola Villena mencionó que su receta de cómo elaborarlo es secreta, debido a que es un pastel muy especial a base de elote. Si bien hay muchas formas de su proceso, las cuales se pueden encontrar en Internet, nada se compara con la suya.

“La tradición de comer el maíz y elote no debe morir, y en eso estamos mucha gente de este país y tierra, luchando contra las grandes empresas de comida rápida, a fin de que se siga comiendo el maíz”, apuntó.

Agregó que están analizando la posibilidad de empacar la masa de la receta del pastel de elote y, de esa manera comercializarla, a fin de que las amas de casa sólo lleguen a sus casas, la coloquen en un molde y la pongan al horno, y así conserva todas sus propiedades.

La propietaria de Pepelote manifestó que si bien ya ofrece dicho producto terminado, lo anterior sería una alternativa de poder ofrecer su producto el cual es artesanal. Esto, dijo, debido a que se suaviza y bate la mantequilla a mano, es casera su elaboración.

Agregó que tiene otro producto que es una botana alternativa como es el maíz tostado, al cual se le da sabor con sal y limón, además de que se le puede agregar chile.

Villena Pinto señaló que esa botana tiene mucha proyección a una alternativa sana, comparado con las grandes empresas de esos productos en el país.

El maíz tostado proviene de las regiones altas de la entidad poblana, es una variedad especial de cacahuazintle, al cual le damos un tratamiento antes de tostarlo, para que al momento de llevar a cabo dicho proceso esponje y no se ponga duro”, explicó.

Resaltó que la botana es sana, no tiene conservadores, tiene todas las propiedades del maíz vivas e incluso tiene la cáscara que es fibra, además, satisface el hambre y nutre.

Por su parte, Sebastiana Inés Limón Rosas, originaria de la zona del municipio de Amozoc y productora de pinole, aseguró que es muy fácil su elaboración, el cual se usa para hacer el champurrado o atole.

Explicó que toman al mazorca de maíz, a la cual le quitan el grano y lo ponen tostar, posteriormente, lo muele; ya con el polvo le añade una cascara de naranja y canela, se le vacía a una olla con leche y se le pone chocolate.

“El maíz es de temporal, de la zona de Amozoc. Asimismo, a nosotros que lo trabajamos no nos cuesta mucho trabajo, el que no lo sabe, le va costar”, comentó.

Limón Rosas detalló que se hierve el agua, se cuela el maíz tostado y constantemente se mueve para que no se pegue, para agregarle chocolate y leche. De esa manera sabe rica dicha bebida a base de maíz.

En tanto, el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), José Francisco Ortiz Pedraza, dijo que el maíz como todos saben, es parte fundamental de la cultura, en donde bien dicen una frase: “si no existiera el maíz, no existiría el país”, de ahí, que dio origen a la cultura mexicana y garantizó la alimentación de los pueblos.

Francisco Ortiz dijo que los antepasados se llamaban los hombres del maíz, por la gran relación y dependencia que tenían como sustento principal.

“Uno de los puntos más conocidos de domesticación del maíz es Tehuacán y se ha documentado el proceso, en donde ello conlleva a que los antepasados pasaron de ser recolectores a ser sedentarios”, señaló.

Agregó que el comer tacos de frijol es un gran alimento, al que se le puede agregar una salsa u otros productos.

Las tortillas, los tamales y atoles, así como todo lo que conocemos de quesadillas tacos, las chalupas, tlacoyos, se consumen acompañados de una rica salsa.

Ortiz Pedraza resaltó que toda esa tradición culinaria que inventaron los antepasados hace dos mil 500 años antes de Cristo, es decir, cuatro mil 500 años, que es cuando surge la cultura mesoamericana, no se ha perdido al consumirse mucho de esos platillos.

“Si muchos pueblos presumen el tener alta cultura, pero son muy pocos como México que pueden decir que surgió la cultura y no se importó”, indicó.

El maíz sigue siendo parte importante de la alimentación de los mexicanos, en donde el complejo maíz, frijol calabaza, chile y aguacate pueden dar una alimentación completa, por lo que el país es heredero de esa gran tradición que permitió crear conocimientos astronómicos precisos, arquitectura y las variedades del maíz.