Maíz, parte de la vida de Tlaxcala desde la época prehispánica

Desde las ricas tortillas hechas a mano hasta el nutritivo y sabroso pan de elote o los apetitosos “tlaxcales”, que son una mezcla de ambos, la gastronomía tlaxcalteca está unida al maíz desde...

Desde las ricas tortillas hechas a mano hasta el nutritivo y sabroso pan de elote o los apetitosos “tlaxcales”, que son una mezcla de ambos, la gastronomía tlaxcalteca está unida al maíz desde tiempos prehispánicos.

De hecho “Tlaxcallan”, hoy Tlaxcala, es una palabra de origen náhuatl y significa “Lugar de tortillas o pan de maíz”.

Además de lo gastronómico, el maíz es usado en la elaboración de piezas artesanales, como muñecos navideños para Nacimientos, o incluso para piezas artísticas como las elaboradas con granos en el municipio de Ixtenco.

De tal relevancia es el maíz en esta tierra, que en sus famosos murales del Palacio de Cortés, el pintor y cronista Desiderio Hernández Xochitiotzin (1922-2007 ), plasmó en una escena la importancia que el pueblo tlaxcalteca ha dado a este grano desde antes de la llegada de los españoles.

En ella se observa un tianguis tradicional con vendedoras ofreciendo la mazorca de maíz a los compradores.

La imagen viene acompañada de la frase “La tierra de Tlaxcala es fértil y hay en ella mucho maíz, frijoles y ají”, la cual fue escrita por Bernal Díaz del Castillo, en su novela “Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España”.

Este grano se cultiva hasta la fecha como uno de los principales productos agrícolas en la región. Al respecto, Martha Rodríguez Pérez, cocinera tradicional del Pueblo Mágico de Tlaxco, señaló a Notimex que junto con el pulque, el maíz “es y ha sido parte de la alimentación de las familias tlaxcaltecas”.

En el terreno gastronómico, el maíz “puede comerse en muchísimos platillos. Se pueden preparar tortillas, pan de elote, tamales, tlaxcales. Incluso, algunos de los aceites comestibles que hay en el mercado se elaboran con maíz”.

Apuntó que actualmente no existe una comida en la mesa de las familias mexicanas que no contenga un elemento a base de maíz, subrayó. Expuso que hay postres conocidos a nivel nacional, los cuales son originarios de Tlaxcala, como los “tlaxcales”.

Estos son un bocadillo “de origen prehispánico, se elabora a base de una masa de maíz, canela y azúcar principalmente”. Es presentado en forma de pan triangular “pero también se hace con forma redonda”.

María Elena Pérez Sánchez, quien elabora y ofrece “tlaxcales” a un costado del Palacio de Gobierno de Tlaxcala, explicó por su parte que este producto culinario se elabora “desde hace siglos”. “

“Yo aprendí hace 20 años de mi suegra, quien lo prepara para venderlo casi en todas las temporadas”.

Explicó que “se preparan con un poco de maíz molido y granos de elote martajado, guayaba, canela y azúcar, se hacen en un comal. Es un proceso “laborioso, pues por ejemplo yo me levanto a las dos de la mañana a prepararlos y vengo terminando a las ocho”.

Dijo que “para quede mejor se truena el elote, se lleva al molino y se agregan los demás ingredientes”.

Apuntó que su suegra lo aprendió de su mamá; se venden en bolsa de cuatro piezas a un precio de 20 pesos. Recomendó consumirlo “con café, leche o solos, hay mucha gente que los lleva diariamente”.

Este producto fue conocido y elaborado en los Cuatro Señoríos de Tlaxcala: Quiahuixtlan, Tepeticpac, Tizatlán y Ocotelulco. Lo mismo sucede con la tortilla de maíz tradicional, la cual se elabora a mano en los 60 municipios de la entidad.

A pesar de que muchos establecimientos cuentan con máquinas para preparar el alimento de manera más rápida, la mayoría de la gente prefiere las “hechas a mano”.

Lupita, dependiente de una tortillería de esta capital, indicó que el precio “sube un poco en las hechas a mano, cuestan 13 pesos el kilogramo, mientras que las de maquina son a 10 pesos”. La gente prefiere mucho más “las hechas a mano, porque son más sabrosas”, anotó.

Por otro lado, personas de la tercera edad empiezan a ofertar en las calles del Centro Histórico “maíz tierno”, el cual procede de las primeras cosechas del grano del año.

Doña Martha vende “el montoncito a 10 pesos, es maíz de Xiloxoltla (al sur del estado), está tierno”, señala a quienes se detienen a comprar algunas mazorcas.

Las hojas de maíz también pueden ser usadas para elaborar platillos como pescado asado, o para ser convertidas en piezas artesanales.

Miriam Ángulo Pilotzi, artesana del municipio de Santa Ana Chiautempan, señaló que la mazorca de maíz y los granos pueden ser utilizados para elaborar aretes, collares y pulseras.

“También bolsas forradas con granos de maíz, hay una gran variedad de productos artesanales. Se ocupa el grano y el olote, que es la mazorca ya seca”.

Indicó que si bien hay artesanías que han surgido en los últimos años como son los aretes, “con la hoja de maíz tienen muchos años las artesanías. Son artesanías muy bonitas pero no muy comerciales”.

Ángulo Pilotzi, quien estudio Diseño de modas, señaló que algunos artesanos del municipio de Españita elaboran “Nacimientos completos con hojas de maíz”.

El maíz también se utiliza en el municipio de Ixtenco, donde los artesanos crean cuadros como retratos o paisajes con granos de elote, frijol, haba y otros productos.

“Son muchas las artesanías que se elaboran con base al maíz”, algunos tienen poco, unos 15 años, pero otras son producidas desde hace décadas, expuso la artesana.