Científicos disertarán sobre reproducción de especies marinas

Investigadores del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior (CICESE) participarán el próximo miércoles en el conversatorio “El ‘amor’ bajo las olas: reproducción de moluscos...

Investigadores del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior (CICESE) participarán el próximo miércoles en el conversatorio “El ‘amor’ bajo las olas: reproducción de moluscos, tiburones y mamíferos”.

En un comunicado, el CICESE informó que esta plática de tres investigadores tiene como fin explicar qué factores han favorecido el desarrollo de estrategias reproductivas en especies marinas y determinar si se puede hablar de “amor” como resultante.

Para asegurar su futuro en el mar, las especies animales que lo habitan han desarrollado diferentes estrategias reproductivas que son favorecidas por aspectos como evolución, instinto y aprendizaje. Pero, ¿podemos hablar de “amor” como resultante?

Los doctores Carmen Paniagua Chávez, Gisela Heckel D. y Oscar Sosa Nishisaki, investigadores del CICESE y miembros del Sistema Nacional de Investigadores, sostendrán una conversación sobre este tema en la galería Ernesto Muñoz Acosta del CEART Ensenada.

De esta manera, indicó se retoman la serie de conferencias que personal académico de este centro de investigación ofrece ahí de manera gratuita el primer miércoles de cada mes.

Carmen Paniagua realiza estudios en acuicultura y desde 2009 es líder del Subsistema Nacional de Recursos Genéticos Acuáticos. Gisela Heckel ha realizado diversas investigaciones de la biología, ecología y el comportamiento de mamíferos marinos.

Por su parte, Oscar Sosa es experto en ecología pesquera y preside el Consejo Asesor del conjunto de áreas naturales protegidas de la región de Bahía de los Ángeles.

Sobre el tema en mamíferos marinos, Gisela Heckel señaló que los ciclos reproductivos pueden durar un año en pinnípedos (lobos marinos y focas) o dos o más años en cetáceos (ballenas y delfines).

“El ciclo reproductivo se refiere a las etapas de apareamiento, preñez, parto, lactancia y cuidado materno. ‘El amor’ aquí sucede durante la temporada de apareamiento, que dura de unos días a un par de meses, dependiendo de la especie”, indicó.

Estas temporadas inician y terminan dictadas por las hormonas, pero también hay un componente importante de aprendizaje para lograr reproducirse. Los sistemas de apareamiento se refieren a la manera en que se reúnen machos y hembras para reproducirse.

En la mayoría de las especies existe la poligamia, es decir, que tanto machos como hembras pueden tener parejas diferentes a lo largo de un ciclo reproductivo. En los pinnípedos, es muy común la poliginia, es decir, que un macho copula con muchas hembras.

Para lograr esto, tiene que pasar por años de aprendizaje sobre la defensa de un territorio o de un harén.

En cambio, en cetáceos los sistemas de apareamiento generalmente involucran la cópula de muchos machos con muchas hembras en una misma temporada reproductiva (poliginandria).

En algunos casos, como el de la ballena jorobada, los machos compiten por una hembra durante periodos de unas cuantas horas. Ahí se pelean, dando coletazos unos a otros, y la hembra al final escoge al macho que le parece se desempeñó mejor.

“Todo este comportamiento recuerda un poco a lo que hacemos los seres humanos, ¿o no? Después de todo, somos mamíferos también”, dijo Gisela Heckel.

Carmen Paniagua, por su parte, comparte dos historias excepcionales de “amor” en moluscos.

Estos organismos, “que son invertebrados de cuerpo blando desnudo o cubierto por una concha, son fríos, calculadores, promiscuos y poco amorosos comparados con otros animales”.

Algunos de ellos son hermafroditas (cambian de sexo cada temporada reproductiva o contienen ambos sexos durante toda su vida).

Su estrategia reproductiva se base en liberar millones de gametos femeninos y masculinos y dejar que estos se fecunden de una manera azarosa en el agua. Sin embargo, existen algunos organismos excepcionales, como los pulpos y algunas almejas de agua dulce.

“El apareamiento de los pulpos es una verdadera rareza de la naturaleza. Los pulpos gustan de vivir solitarios pero cuando maduran y están listos para aparearse buscan a la hembra perfecta”, anotó.

Sin embargo, dijo, el macho se enfrenta a graves peligros en esta tarea, ya que las hembras son aficionadas al canibalismo sexual. Para evitar este peligro, los machos se mantienen a una distancia prudente durante el apareamiento.