“Educar a Trump no será fácil”, advierte estudioso

“Educar a Donald Trump no será fácil porque es imprevisible”, un hombre “gravemente afectado” capaz de ignorar el impacto global de sus acciones, advirtió hoy Ugo Pipitone, del Centro de...

“Educar a Donald Trump no será fácil porque es imprevisible”, un hombre “gravemente afectado” capaz de ignorar el impacto global de sus acciones, advirtió hoy Ugo Pipitone, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

En entrevista con Notimex, Pipitone advirtió que al presidente de Estados Unidos le costará asumir la complejidad del mundo y sus equilibrios, hasta que la realidad lo obligue a caer en la cuenta que no existen ideologías netas capaces de cambiar la historia.

Consideró que se trata de una personalidad “evolutiva” y resulta “muy incierto” lo que pretende hacer en el futuro. Además advirtió que Trump no comprende que con proteccionismo no se genera empleo, ya que las empresas estadunidenses perderán el paso de la capacidad competitiva.

“Imaginar a Estados Unidos, que ha sido el centro de la economía mundial por tantas generaciones, convertirse en una isla feliz al margen del mundo me parece poco realista”, apuntó.

Pipitone participó en Roma en el congreso “De Puebla a Aparecida. Iglesia y sociedad en América Latina”, organizado por el Instituto Luigi Sturzo y apoyado por la Pontificia Comisión para América Latina del Vaticano.

Investigador de origen italiano, autor –entre otras obras- de “Las veinte y una noches” (Taurus, 2001), coincidió en que Trump podría ser calificado como un “Chávez de derecha”, en referencia al fallecido presidente de Venezuela, porque es alguien que cree en el “absolutismo ideológico”.

“Vivir en México en estas semanas es como vivir la historia en tiempo real, cuando los acontecimientos rebasan la capacidad de los individuos de entenderlos. A uno se le alimenta un sentido de extrañeza, como si estuviera viendo una película de horror, una pesadilla”, describió.

Consideró que una Europa unida es el único polo en posibilidad de mitigar el “aspecto disruptivo” de la “cultura trumpiana”, porque el “viejo continente” es una “reserva de cultura democrática y de apertura”, no obstante sus dificultades.

Al mismo tiempo, calificó al Papa Francisco como una “fuerza moral gigantesca” frente “a la arrogancia, la vulgaridad y el egoísmo que encarna Trump”.

“No sé cuánto pueda ser una fuerza política, eso nos lo dirá el futuro, pero sin duda puede ser un punto en el cual se puedan congregar los países europeos”, indicó.

“El problema es que el Papa no puede ser del todo explícito, puede mandar mensajes oblicuos, enseñanzas morales pero no puede enfrentarse al representante político de la mayor potencia económica del mundo”, agregó Pipitone.

“No lo ha hecho, hasta ahora, frente al gobierno sirio, el régimen chino, ni contra Venezuela. Pensar que pueda hacerlo contra Trump me parece difícil de imaginar”, apuntó.